Juan José Rabilero, Coordinador
Nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR),
destacó en la ciudad Santiago de Cuba el papel de la familia cubana
en la batalla contra el delito, la corrupción y las ilegalidades.
El reto que tenemos por delante,
dijo, es de ser más combativos y estar más convencidos de la
necesidad de intensificar la lucha contra esos males tan nocivos
para la sociedad.
Se trata como bien dice el nombre de
la organización, integrada por ocho millones 300 mil cubanos, de
defender la obra revolucionaria de estos 47 años, precisó
Rabilero.
En el mismo seno familiar comienza
esa lucha cuando el niño o adolescente lleva al hogar artículos de
procedencia desconocida y es ahí cuando se inician las
deformaciones en nuestros hijos, abundó el dirigente.
Surgimos para defender la Revolución
y de eso deben estar claros todos los cederistas, que constituyen el
95,6 por ciento de la población mayor de 14 años, afirmó.
Hoy, señaló, los CDR tienen una
participación activa en la Batalla de Ideas con el apoyo en obras
de la salud, educación y en la Batalla Energética, al lado de los
Trabajadores Sociales en cada cuadra, con las nuevas misiones para
incrementar el nivel de vida del pueblo.
Puntualizó que actualmente
constituye un objetivo rescatar sentimientos de solidaridad,
cortesía y amor entre la membresía, fundamentalmente en los
jóvenes que representan el 70 por ciento de la organización,
nacidos después del Primero de Enero de 1959.
Igualmente fortalecerán sus tareas
tradicionales y otras nuevas como las donaciones de sangre, recogida
de materias primas, cuidado del medio ambiente, la agricultura
urbana, el ahorro y uso eficiente de los recursos que la Revolución
pone ahora en nuestras manos, manifestó. (AIN)