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Celima
Bernal
• No: "la primer
mujer", "la primer esposa", "la primer estudiante"; sino la
primera mujer, la primera esposa, la primera estudiante. • Hay
frases que no deben pronunciarse fuera de un ambiente muy cerrado;
entre ellas —me parece horrible, y nunca la usaré—: "Allí
estaban Malanga y su puesto de viandas". (Desean significar: había
mucha gente). Esas personas que emplean expresiones como la
anterior, se preocupan por vestir elegantemente, por perfumarse, por
maquillarse, por agradar a los demás, y olvidan sin embargo, algo
tan importante como lo que pudiéramos llamar: "apariencia oral".
¡Cuídenla!, es primordial.
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