GUATEMALA, 31 de enero (PL).—
Frustración es el signo predominante hoy aquí tras la absolución
del líder del Frente Republicano Guatemalteco, el ex dictador
Efraín Ríos Montt, del caso conocido como "Jueves
Negro", donde murió el periodista Héctor Ramírez.
Familiares de la víctima se
mostraron atónitos por la decisión del juez Víctor Hugo Herrera
de cerrar el caso definitivamente, al alegar la falta de pruebas que
vinculen a Ríos Montt con los hechos.
El 24 y 25 de julio de 2003 cientos
de integrantes de su partido, muchos encapuchados, tomaron las
calles capitalinas y, con piedras, palos y armas de fuego, atacaron
edificios públicos para exigir la inscripción de Ríos Montt como
candidato presidencial.
Ramírez, el Reportero X, murió de
un paro cardíaco luego de ser perseguido por la turba.
"Como ciudadana, la decisión
del juez de absolver a Ríos Montt me deja con un mal sabor",
declaró Yolanda Pérez Ruiz, presidenta del colegio de abogados, y
añadió que después de mucho tiempo es extraño que se hable de
falta de evidencias.
Tras ser leída la resolución,
Héctor Ramírez Rubio, hijo del periodista fallecido, declaró que
esto es una prueba de la falta de justicia en el país.
Ramírez Rubio y los abogados
querellantes presentarán el caso ante la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos, por denegación de justicia.
Tras finalizar la audiencia, varios
reporteros intentaron entrevistar a Ríos Montt pero fueron
agredidos por seguidores del Frente Republicano Guatemalteco.