|
Eolo llegó para quedarse
ALEXIS ROJAS AGUILERA
nacionales@granma.cip.cu
HOLGUÍN.—Un
día, no recuerdo cuándo, conocí una singular noticia. En un punto
del archipiélago cubano, la isla de Turiguanó, al norte de Ciego de
Ávila, quedó instalado un pequeño parque eólico de 450 000 vatios
de capacidad de generación. Eolo, el dios de los vientos, iniciaba su
entrada triunfal en Cuba como aportador de energía útil.
El pasado 17 de enero, ya
tuve completa certeza. Fidel precisó que como parte de la Revolución
Energética, está en marcha "un programa intensivo de investigación
y desarrollo del uso de la energía eólica y solar...", en tanto
consignaba..."la energía eólica es la fuente de energía renovable
que mayor auge ha tenido en el mundo en los últimos años. Su costo
de instalación es ya competitivo respecto a las fuentes tradicionales
de energía".
Y anunciaba que, como
línea estratégica de este desarrollo eólico serán probadas
diversas tecnologías, incluyendo las concebidas para soportar la
fuerza de los huracanes, e identificó varias regiones del país que
tienen potencialidades energéticas en esta dirección.
Entre las zonas
mencionadas por el Jefe de la Revolución, Holguín resultaba
privilegiada. Por ello, con satisfacción, conocimos de la aparición
de mástiles de 50 metros de altura para la realización de necesarias
mediciones de velocidad y otros parámetros en puntos del territorio,
como Gibara y las alturas de los Pinares de Mayarí.
En la faja costera de
Gibara se instalará el primer parque eólico, planta o granja de
viento de cierta envergadura del país, a fin de producir unos cinco
millones de vatios de energía eléctrica, que pudieran incrementarse
en cuantía indeterminada y facilitará evaluar, con precisión,
aspectos clave como costo-beneficio y otros indicadores funcionales y
técnicos.
Empeño más que
justificado. El 20 de enero último, Granma precisó que la
generación de electricidad a partir del viento se convirtió en el
sector de la energía de más rápido crecimiento, al aumentar 23% el
año pasado, y que se trata de la fuente de más rápido desarrollo en
el mundo.
Comenzar a mediados de
año la instalación de los aerogeneradores (suerte de grandes molinos
de viento o ventiladores de tres aspas que funcionan en reverso para
producir energía), es el propósito trazado hasta el momento. Tales
máquinas funcionan conectadas a redes o líneas de transmisión y
distribución.
Un recorrido por la costa
gibareña sirvió para comprobar sus potencialidades, con la brisa
casi perenne de los vientos alisios.
El aprovechamiento de esta
fuente será un paso trascendental en el camino de la invulnerabilidad
energética cubana, signada hoy por la búsqueda de la eficiencia y
racionalidad en los procesos de generación y por el despliegue de la
cultura del ahorro de electricidad.
El país se propone lograr
a corto plazo, con la ayuda de Eolo y el esfuerzo de muchos, generar,
a muy bajo costo, tanta electricidad como la que produce una de las
gastadoras unidades de la central termoeléctrica Antonio Maceo, de
Santiago de Cuba. Es solo un ejemplo, pero también solo el comienzo.
|