NACIONES UNIDAS, 25 de enero (PL).—
La presencia de médicas y enfermeras cubanas en el campamento de
sobrevivientes de Balakot, en el norte de Pakistán, alivia la
situación de muchas mujeres necesitadas de atención clínica,
informó hoy Naciones Unidas.
Reportes divulgadas por el Alto
Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) indican
las tribulaciones de las damnificadas en ese campamento que alberga
a dos mil 800 personas, la mayoría del sexo femenino.
A consecuencia de su cultura y
costumbres, muchas de ellas se cohíben de usar las letrinas, se
niegan a salir de sus tiendas y a ver un médico hombre aunque
estén enfermas. La mayoría prefiere sufrir en silencio que
enfrentarlos, precisa la información de ACNUR.
Ante esta situación, explica, los
responsables del campamento decidieron llevar a un grupo de médicas
y enfermeras cubanas, ante las cuales un sorprendente número de
damnificadas acudió de inmediato.
Según las versiones, aunque las
médicas y enfermeras cubanas no hablan nada de urdu,
han logrado una vía de comunicarse con sus pacientes y aseguran que
se entienden perfectamente.
Esta atención especializada es la
que ACNUR trata de brindar en estos campamentos, donde se
identifican las necesidades de la población para ofrecer los
mejores servicios, indicaron las fuentes.
También toma nota de las
preocupaciones y necesidades de estas personas afectadas por el
terremoto del 8 de octubre, la mayoría de las cuales perdió su
hogar.
El único consuelo para las mujeres
que perdieron sus hogares es que han encontrado una voz y es
responsabilidad de organizaciones como ACNUR asegurar que sean
escuchadas, agrega la información.