El que intente apoderarse de Cuba
solo que recogerá el polvo de suelo anegado en sangre si no perece
en la contienda, reiteró el Comandante en Jefe Fidel Castro minutos
antes de iniciarse la Marcha Combatiente en La Habana, frente a la
Oficina de Intereses del Gobierno de Estados Unidos.
Fidel aseguró que compartirá esta
ya histórica jornada junto a los ardientes pioneros y estudiantes
que desde la Tribuna Antimperialista alentarán a nuestro valiente y
combativo pueblo que desfilará junto a la pérfida Oficina de
Intereses de los Estados Unidos como marchará, enfatizó, al
combate frente a cualquier agresión enemiga.
Al hablar desde el podio instalado en
la Tribuna Antiimperialista José Martí, frente al emblemático
malecón habanero y a pocos metros del edificio que ocupa la
Sección de Intereses, el presidente cubano recordó que el
presidente Bush y su gobierno se han comprometido con el macabro
plan de transición para Cuba, una grosera injerencia de la
soberanía de nuestro país, que lo conduciría a siglos de retraso.
Tras de escucharse las notas del
Himno Nacional que inicio el patriótico desfile en una agradable y
fresca mañana, el Jefe de la Revolución cubana reiteró, como
denunciara en su intervención televisiva del pasado domingo, los
objetivos que busca deliberadamente el Gobierno de Estados Unidos.
La impresionante demostración de
unidad revolucionaria, en la cual se espera participen más de un
millón de habaneros, se desarrolla precisamente el día en que
será revisado el estatus del connotado terrorista internacional
Luis Posada Carriles a quien el Gobierno de Estados Unidos desea
darle la libertad, demostrando su doble rasero frente a la lucha
contra el terrorismo.
Los capitalinos exigirán justicia
ante esa nueva patraña del amo del imperio, W.Bush. También
reclamarán el cese de las provocaciones contra el país, la
liberación de los Cinco Héroes Cubanos, verdaderos luchadores
antiterroristas, prisioneros en cárceles estadounidenses.
Como parte de las nuevas
provocaciones, en la fechada de la Sección de Intereses, en La
Habana, han colocado un panel electrónico que viola la Convención
de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.