NACIONES UNIDAS, 24 de enero (PL).—
El Fondo
de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF)
lanzó un llamamiento por más de 800 millones de dólares para
mantener sus operaciones de emergencia en 29 Estados donde los
jóvenes corren riesgo de morir.
En su informe humanitario anual, la
directora ejecutiva de UNICEF, Ann Veneman, precisó que en esos
países los niños peligran por la violencia, las enfermedades y la
desnutrición.
La Directora Ejecutiva puntualizó
que la posibilidad de contar inmediatamente con los suministros
básicos humanitarios y la habilidad de enviarlos con rapidez a
poblaciones en áreas afectadas por diversos desastres puede salvar
muchas vidas.
Para respaldar ese criterio, Veneman
se refirió a los numerosos desastres del pasado año, que
destacaron la importancia de estar preparados para las emergencias y
poder responder de inmediato.
La diplomática señaló que UNICEF
recibió el pasado año más donativos que nunca antes, que
alcanzaron los mil millones de dólares, y permitieron al Fondo
movilizar con mucha más rapidez grupos de respuesta a las
emergencias.
El informe presentado por Veneman
también se refiere a emergencias largamente olvidadas como la de
Haití, el país más pobre del hemisferio occidental, donde tres
millones de niños son víctimas de la actual inestabilidad
política.
La violencia, en especial en los
barrios marginales de Puerto Príncipe, la capital, ha provocado el
cierre de las escuelas y de los centros de salud, recordó.
UNICEF, afirmó la funcionaria,
necesita seis millones de dólares para continuar y expandir sus
actividades humanitarias en Haití.
Referente a los 805 millones de
dólares que se piden para atender las necesidades de 29 países,
dijo que 331 millones de dólares se dedicarán a Sudán.
Al respecto, el director de la
oficina de Programas de Emergencia de UNICEF, Dan Toole, expresó
que Sudán es el mejor ejemplo de dónde usar la ayuda de emergencia
para asegurar una estabilidad a largo plazo en un país que acaba de
terminar 20 años de guerra civil.
Toole añadió que la respuesta
rápida y efectiva a las crisis es una parte esencial para alcanzar
los objetivos de desarrollo a largo plazo, ya que en muchos de esos
países los niños viven en un casi constante estado de emergencia.
Ellos crecen en la extrema pobreza,
sin acceso a la educación y a los servicios básicos de atención
médica, puntualizó.