BEIRUT,
9 de enero (PL).— El
primer ministro israelí, Ariel Sharon, continúa hoy conectado a un
respirador artificial, aunque esa función puede realizarla por sí
mismo, dijo un portavoz del Hospital Hadass, en Jerusalén.
Medios de prensa destacaron que este
lunes los médicos decidieron sacar al político de su coma inducido
para evaluar los daños cerebrales que podría presentar.
"En el momento en que hemos
comenzado a reducir los medicamentos, el primer ministro ha
comenzado a respirar por sí mismo", amplió a periodistas el
director del centro médico, Shlomo Mor Yosef.
No obstante, Sharon sigue conectado a
los sistemas de respiración asistida, lo cual le sirve de ayuda,
agregó.
Según los medios, esta mañana los
especialistas comenzaron a reducir las dosis de anestésicos
suministradas al político, con el propósito de despertarlo y
evaluar las afectaciones tras haber sufrido tres derrames
cerebrales.
Analistas consideran que el aún
primer ministro no estará en condiciones de volver a desempeñarse
en ese cargo.
Sharon había solicitado su renuncia
al presidente Moshe Katzav, quien la aceptó y por lo cual se
debería formar otro equipo de gobierno.
La imposibilidad de reunir a otro
gabinete provocó la decisión de realizar elecciones parlamentarias
adelantadas para abrir una nueva legislatura y establecer otra
administración.
Poco antes de sufrir las hemorragias
cerebrales, Sharon dejó de ser el líder del bloque de derecha
Likud, para encabezar a una nueva formación política, Kadima
(Adelante) con la cual pronosticaba lograr un lugar destacado en las
legislativas.
El ahora paciente del Hospital Hadass
es sustituido provisionalmente en su cargo gubernamental por Ehud
Olmert, viceprimer ministro y ex alcalde de Jerusalén.