PYONGYANG, 9 de enero (PL).—
La República Popular Democrática de Corea (RPDC) exigió hoy a
Estados Unidos el levantamiento de sanciones financieras impuestas
para poder reanudar las conversaciones internacionales a seis bandas
sobre el tema nuclear en la Península.
"Bajo la situación actual es
ilógico discutir con Estados Unidos —el agresor—, el asunto del
desmantelamiento de las armas nucleares disuasorias construidas por
la República Popular Democrática de Corea (RPDC) para defensa
propia", aseguró un portavoz de la cancillería a la agencia
de noticias KCNA.
En este contexto, la RPDC rechazó
retornar al diálogo multilateral en Beijing con Estados Unidos,
Sudcorea, China, Japón y Rusia en tanto persista la política
hostil de Washington.
En vísperas de la quinta ronda a
seis bandas, Estados Unidos congeló los bienes de ocho empresas de
la RPDC en su territorio, acusándolas de "proliferar en las
construcción de armas de destrucción masiva" y "comercio
ilegal".
Al rechazar esas acusaciones, el
vocero afirmó que "nosotros examinamos la información que nos
brindó Estados Unidos, sosteniendo que ese era el motivo de la
aplicación de las sanciones".
Y observó que semejantes cosas
citadas por el informe, sin embargo, nunca han sucedido en nuestro
estado.
El funcionario criticó a Washington
por intentar asfixiar su sistema político mediante esas sanciones,
que van en contra del "respeto mutuo y los principios de
coexistencia pacífica" entre ambos estados.
Reiteró que "bajo estas
circunstancias es insensato seguir discutiendo con EE.UU. el cese
del poder disuasorio nuclear, pues en realidad lo que pretende es
sacar adelante su política hostil hacia nosotros,
independientemente de la reunión a seis bandas".
"Incluso si se alcanzara algún
acuerdo entre las partes involucradas, es probable que sea
invalidado por la más alta autoridad de Estados Unidos",
indicó el portavoz.