WASHINGTON, 28 de diciembre (PL).
— La Coalición contra el Hambre de la ciudad de Nueva York
criticó los recortes realizados por el Congreso estadounidense a
los programas federales de alimentos, dirigidos a los pobres,
destaca hoy El Diario La Prensa.
En declaraciones al rotativo, el
director de la coalición, Joel Berg, aseguró que el Legislativo
"literalmente, toma la comida de la boca de los niños para
pagar por más disminuciones de impuestos para los mega-ricos".
De acuerdo con Berg, la poda a los
programas de alimentos aprobada por el Parlamento asciende a unos 64
millones de dólares.
Entre los planes más afectados
están el llamado WIC, que debe pagar comida para mujeres y niños,
el de asistencia alimentaria para casos de emergencia y el de
nutrición, orientado a personas de bajos ingresos, casi obligadas a
comprar en los mercados de agricultores.
"En esta época de fiestas, le
están incluso quitando la comida a las organizaciones de caridad
que dan comida desde las iglesias, sinagogas y mezquitas. Debería
darles vergüenza", afirmó Berg.
Según el líder de la coalición,
mientras se recorta la ayuda a los programas de asistencia, aumenta
la cantidad de personas que acude a ellos.