Temas beisboleros

Más embasados... ¡más doble plays!

SIGFREDO BARROS
sigfredo.bs@granma.cip.cu

Bases llenas. Un out. El lanzador busca concentración, pues el próximo envío quizás pueda decidir el partido. El bateador hace swing y la pelota sale dando brincos en dirección al torpedero, quien fildea, la pasa al camarero, este devuelve raudo a primera... ¡doble play! El lanzador se quita la gorra mientras emprende el camino al dugout y mira con agradecimiento a sus compañeros.

Foto: JOSÉ L. ANAYAUn buen torpedero, como Juan Carlos Moreno, es siempre una carta de triunfo.

El doble play es la jugada salvadora por excelencia del béisbol. Tan compleja como el deporte en sí, pues se puede iniciar por cualquier vía y terminar igualmente de la misma manera: por el campo corto, la segunda, la inicial, el receptor, los jardines. Muchas veces es pura casualidad: una línea fortísima sale de frente y el corredor embasado no puede evitar ser doblado.

Es una condición casi indispensable contar con una buena combinación alrededor del segundo saco para aspirar a la victoria en cualquier torneo, de la categoría que sea. Y si repasamos la historia de nuestras Series Nacionales encontraremos más de un binomio con niveles de excelencia: Germán y Padilla, Ulacia y Quesada, Urquiola y Giraldo, Arias y Telemaco.

Pero el tema beisbolero de hoy no es repasar nombres de grandes, sino adentrarnos en buscar la respuesta a dos preguntas: ¿son las mejores combinaciones las que más dobles matanzas realizan? ¿La cantidad no estará en íntima relación con el número de rivales embasados por los lanzadores?

Para intentar encontrar la verdad —solo la verdad y nada más que la verdad, como escribiera una vez Agatha Christie—, confeccionamos una tabla estadística que recoge, en este orden, los jits permitidos, las bases por bolas concedidas y los pelotazos propinados, los cuales, sumados, nos dan la cantidad de embasados por cada equipo, para compararlo con los doble plays realizados. Si la leyeron y analizaron con sumo cuidado, verán que en el béisbol no hay casualidades. El puntero en dobles matanzas en el primer tercio de la presente contienda es Metropolitanos, segundo en embasados con 490 y el segundo es Holguín, tercero en cantidad de corredores rivales en bases, 482. Y el que menos jugadas de este tipo acumula, el Habana, es uno de los cinco equipos que menor número de enemigos pone en las almohadillas.

Llaman la atención entonces los 44 doble plays de los pinareños, a pesar de ser los de menor acumulado de embasados, 345, lo cual demuestra la efectividad de su combinación, Onel Olivera y Rafael Valdés. A su vez, andan mal los guantanameros, pues ya sus serpentineros se acercan a los 500 embasados y solo acumulan 39 dobles matanzas.

Por último, un vistazo a los promedios. Nuestros lanzadores permiten —como equipo—, 282 jits por 30 juegos, a más de 9 por encuentro y regalan algo menos de 4 transferencias, bastante alto en estos inicios de temporada. Esperemos a ver si son capaces de disminuirlos en el venidero tercio.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Deportes | Cultura |
| Cartas | Comentarios | Ciencia y Tecnología | Lapizcopio| Especiales |

SubirSubir