Medidas para mejorar y conservar los
suelos y aguas de la cuenca hidrográfica Guantánamo-Guaso se
aplicarán con la colaboración de expertos de la Organización de
Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Ese accidente hidrográfico abarca
2 347 kilómetros cuadrados, es uno de los ocho priorizados
por el Estado cubano para su conservación, y lo conforman además
los ríos Bano y Jaibo.
El Programa de Cooperación Técnica
entre países en desarrollo, adscrito a la FAO, interviene en el
citado proyecto, cuyo fin es beneficiar el entorno de esa cuenca, la
cual irriga al Valle de Guantánamo, a cinco municipios de esta
provincia, y al de Songo-La Maya, en la vecina provincia de Santiago
de Cuba.
La iniciativa, introducirá métodos
agrícolas para conservar y manejar adecuadamente el suelo y el
potencial hídrico de zonas perjudicadas por la sequía y otros
procesos conducentes a la desertificación.
En esas áreas afectadas viven casi
146 000 personas agrupadas en 19 cooperativas de producción
agropecuaria, más de un centenar de cooperativas de créditos y
servicios, en 12 unidades básicas de producción cooperativa
cañera, y en 23 no cañeras.
Entre las comunidades con riesgo de
vulnerabilidad alimentaria incluidas en las acciones del organismo
de Naciones Unidas se hallan Paraguay y La Jabilla, dos de las 128
asentadas en la Guantánamo-Guaso, en las cuales varias
instituciones cubanas han logrado arrebatar a la salinidad más de
3 000 hectáreas.
Los institutos de Suelo, Riego y
Drenaje, Sanidad Vegetal, y Mecanización Agropecuaria —todos del
Ministerio de la Agricultura— tendrán una participación decisiva
en el proyecto, dijo a la AIN la ingeniera Cristina Velázquez,
directora de la Estación de Suelos de Guantánamo.
Esta institución cuenta con amplia
experiencia en la recuperación de ese importante recurso natural y
capacitará alrededor de 300 productores, técnicos y profesionales
que laboran en el valle de Guantánamo, fuente principal de alimento
para la quinta urbe más poblada de la Isla.
(AIN)