MADRID, 20 de diciembre (PL).
— Los antibelicistas estadounidenses Cindy Sheehan, Juan Torres y
Beatriz Zaldívar, familiares de soldados muertos en Iraq y
Afganistán, exigieron hoy el fin de la guerra en una protesta
frente a la embajada de su país en Madrid.
La concentración es convocada por
los hermanos y amigos de José Couso, camarógrafo español
asesinado en Bagdad en 2001 por la dotación de un tanque que
cañoneó el hotel Palestina a sabiendas de que era sede de la prensa
extranjera.
María Isabel Permuy, madre de Couso,
y su hermano Javier, habían invitado a los activistas
estadounidenses al mitin y a una conferencia en el Círculo de
Bellas Artes, donde acusaron al presidente estadounidense, George W.
Bush, de ser el mayor terrorista del mundo.
En la concentración de hoy, que
transcurrió con tranquilidad a pesar de la nutrida presencia de
policías, volvieron a demandar que Bush sea juzgado en un tribunal
internacional por sus crímenes de guerra.
La "Madre Coraje", como se
le conoce a Sheehan quien perdió a su hijo Casey de 24 años en la
guerra en Iraq, repitió que en Estados Unidos no quieren a Bush ni
a su banda de mentirosos neoconservadores que lo único que quieren
del país árabe es su petróleo.
Por su parte Zaldívar, quien perdió
a su sobrino Daniel en el conflicto después de ser reclutado con 17
años, animaba a la gente a gritar contra el gobierno republicano e
insistía en que hay millones de personas en Estados Unidos que
quieren la paz.
Torres, enarbolando una pequeña
pancarta con la foto de su hijo, quien murió en Afganistán,
denunció los sucios métodos para reclutar jóvenes como carne de
cañón para sus guerras genocidas.
María Isabel, la madre de Couso,
denunció que a su hijo lo mataron intencionadamente cuando filmaba
la invasión a Bagdad porque el gobierno de Estados Unidos no
quería que se supieran los crímenes que estaban cometiendo.
Tanto ella como su hijo Javier
hicieron un llamamiento para sostener los actos de protesta frente a
la embajada de Estados Unidos en Madrid, y trabajar desde ahora para
una manifestación mayor el 8 de abril, tercer aniversario del
asesinato sin que se haya hecho justicia todavía.