MANAGUA, 20 de diciembre (PL).
— Un plan piloto de alfabetización que utiliza el método cubano Yo
sí puedo continúa hoy cosechando éxitos en Nicaragua, donde
se generalizará la cruzada a partir de enero próximo.
La última graduación de la campaña
iniciada el 29 de agosto pasado tuvo lugar en Granada, 40
kilómetros al sur de esta capital, donde 116 personas aprendieron a
leer y a escribir en solo tres meses.
"No sabía leer ni escribir,
ahora me siento feliz porque voy a dejar de poner el dedo para
estampar mi huella digital", escribió Francisca Mora de su
puño y letra en carta de agradecimiento a los alfabetizadores.
Los granadinos forman parte de los
más de dos mil nicaragüenses alfabetizados este año en 15
municipios del país, como parte del plan piloto puesto en práctica
por igual número de alcaldes del opositor Frente Sandinista de
Liberación Nacional (FSLN).
La etapa de generalización de esta
nueva cruzada de alfabetización comenzará en enero de 2006, en las
87 alcaldías administradas por el FSLN, principal promotor del
proyecto.
El programa, sin embargo, no es
excluyente, ya que militantes del Partido Liberal
Constitucionalista, autoridades eclesiásticas y pueblo en general,
independientemente de su filiación política, se benefician con el
método cubano de aprendizaje Yo sí puedo.
Concebido para alfabetizar a las
personas de manera sencilla, económica y en solo tres meses, consta
de 65 teleclases de 30 minutos de duración cada una, y se divide en
tres etapas: adiestramiento, enseñanza de lecto-escritura y
consolidación.
De acuerdo con el coordinador del
pequeño grupo de seis asesores cubanos que participan en la
cruzada, Orlando Gutiérrez, la ayuda de la isla caribeña es
esencialmente humanitaria.
Parte del acuerdo alcanzado por la
Comisión para la Educación de la ONU en Dakar en 2001 para reducir
la tasa mundial de analfabetismo en 2015, aseguró.
Aunque durante el gobierno sandinista
(1979-1990) se llevó a cabo una cruzada nacional que redujo al 12,9
por ciento el índice de analfabetismo en Nicaragua, la cifra
volvió a incrementarse bajo los presidentes neoliberales.
Datos conservadores divulgados por la
UNESCO consideran que el 34 por ciento de los de cinco millones y
medio de habitantes del país no sabe leer ni escribir.