NUEVA YORK, 20 de diciembre (PL).
— Más de 30 mil trabajadores del transporte de esta ciudad,
paralizaron hoy gran parte de la red de autobuses y trenes de la
urbe, en reclamo de un aumento salarial y el adelanto de la edad de
jubilación.
La huelga fue decretada esta
madrugada, luego de que el Sindicato de Trabajadores del Transporte
(TWU) rechazara la última oferta de la Autoridad de Tránsito
Metropolitano (MTA).
Los paros de este tipo son
considerados ilegales desde 1966, de ahí que los empleados
enfrentarían multas este primer día de hasta 25 mil dólares,
mientras que el gremio en su conjunto sería penalizado con un
millón de dólares.
"Estamos cansados de ser
subvalorados e irrespetados", declaró a la cadena televisiva
CNN el presidente de la TWU, Roger Toussaint.
Este lunes el sindicato dejó abierta
la posibilidad de llegar a un consenso en la negociación, al estar
dispuesto a aceptar un aumento salarial de seis por ciento, a
diferencia de ocho por ciento que solicitaban inicialmente los
agremiados.
Sin embargo, la MTA apuntó que su
última oferta sería un alza de sólo un tres por ciento.
Otro punto de discrepancia insoluble
resultó la edad de retiro, que la patronal pretende extender hasta
los 62 años, de los 55 actuales, para obligar incluso a los
trabajadores a destinar un uno por ciento de sus salarios a los
programas de salud.
La huelga comenzó de manera parcial
la víspera en dos líneas privadas de autobuses de Queens, las
cuales dejaron sin servicio a unos 50 mil usuarios.
El alcalde de la ciudad, Michael
Bloomberg, y el gobernador del estado de Nueva York, George Pataki,
alegan que la ley estadual prohíbe a los trabajadores del
transporte paralizar sus labores.
Según las autoridades, el paro
causará a la urbe pérdidas valoradas en unos mil 600 millones de
dólares durante el período navideño, y dejará sin servicio a
unos siete millones de ciudadanos.
El lunes en la tarde decenas de
representantes de varios sindicatos municipales se manifestaron
junto a empleados de TWU frente a las oficinas de Pataki, en el
Medio Manhattan.
"Estamos aquí para apoyar a
nuestros hermanos y hermanas; hoy es por ellos, pero mañana será
por nosotros", precisó Audry McConney, afiliada del sindicato
de empleados municipales District Council 37.