BAGDAD, 19 de diciembre (PL).
— El ministro iraquí del Petróleo, Ibrahim
Bahr al Ulum, afirmó hoy que renunciará al gobierno si este
mantiene su decisión de aumentar los precios del hidrocarburo, cuyo
sólo anuncio agregó tensiones a la dinámica local.
Varios miles ciudadanos protestaron
este lunes contra el aumento y se reportaron choques callejeros con
la policía en la ciudad sureña de Nasiriya.
Según testigos, en esa localidad se
concentraron unos tres mil ciudadanos para exigir que la medida sea
retirada y hubo serios enfrentamientos con los agentes antimotines.
Demostraciones de protestas tuvieron
lugar en las también australes localidades de Amara, Basora, y en
Baaquba y Tikrit en el norte del territorio iraquí.
El titular del Petróleo espera que
el ejecutivo se retracte de incrementar el valor del combustible.
Iraq es el segundo país con mayor
reserva de petróleo en el planeta.
La falta de inversiones y de
tecnologías de punta como consecuencia de las sanciones contra el
gobierno de Saddam Hussein y luego los ataques insurgentes,
deterioraron la infraestructura y condujeron a una baja casi
permanente en la explotación del crudo.
En conferencia de prensa, el ministro
Bahr al Ulum convocó a suspender la aplicación de la decisión
gubernamental, y aseguró que cumplirla sería castigar "a los
iraquíes que arriesgaron sus vidas por votar" el pasado día
15 en las elecciones legislativas.
Si el gobierno persiste con su
determinación alcista, el responsable de la cartera aseguró que
dimitirá.
Las autoridades iraquíes informaron
ayer el anticipado incremento del precio de los combustibles, lo
cual se preveía aplicar a partir del próximo 1 de enero.