BAGDAD, 13 de diciembre (PL).—
Un ambiente de violencia predominaba hoy en Iraq, a apenas 48 horas
de que se celebren elecciones parlamentarias que deberán poner fin
al gobierno transitorio patrocinado por Estados Unidos.
Estos comicios serían los terceros,
antecedidos por la aprobación de un borrador de una nueva
Constitución el pasado 15 de agosto, ratificado en referéndum el
15 de octubre último.
Este martes fueron asesinados a
balazos por desconocidos en sendos ataques dos dirigentes políticos
sunitas, en el norte y al oeste de la capital iraquí, informaron
fuentes de seguridad locales.
El líder del Partido del Iraq Libre,
Muzher al Duleimi, fue abatido en la localidad de Jalediya, próxima
a Ramadi, capital de la provincia de Al Anbar, oeste de Bagdad y
escenario de infructuosas ofensivas de la coalición
estadounidense-iraquí.
Por otra parte, en Mosul a 450
kilómetros de la capital iraquí, otro político sunita fue
ultimado, pero su identidad no fue facilitada.
En este contexto, el clérigo chiíta
Yalaledin al Seguir resultó herido al estallar un artefacto
explosivo al paso de la caravana de vehículos en que viajaba desde
una localidad chiíta del sur del país.
Las elecciones diseñadas vendrían a
legitimar una situación iniciada el 20 de marzo de 2003: la
invasión a Iraq por parte de Estados Unidos y Gran Bretaña, con el
firme apoyo entonces de España.
Pero a estas alturas, contrario a lo
que esperaban Washington y Londres, promotores de la ocupación, no
se ha podido sofocar la rebeldía que ha dejado un saldo de dos mil
146 soldados norteamericanos muertos.
Por su parte, los iraquíes han
acumulado más de 30 mil fallecidos en ese lapso, principalmente
civiles.
La nueva carta magna iraquí podría
en vez de facilitar la democracia entronizar el caos, principalmente
si se concreta la división del país en tres estados federales.
Esos estados obedecerían a las tres
comunidades presentes en Iraq: chiítas en el sur, kurdos en el
norte y sunitas en la región central.
De crearse esa situación se estaría
ante un desequilibrio que amenaza con la secesión de esta nación
del Golfo Pérsico.