MADRID, 12 de diciembre (PL).—
El hundimiento del petrolero Prestige en 2002 frente a las costas
gallegas que provocó el peor desastre ecológico en la historia de
España no fue error sino un hecho consciente, denunció hoy
Izquierda Unida (IU).
El coordinador general de la
coalición, Gaspar Llamazares, afirmó en rueda de prensa que las
cintas con las grabaciones de las conversaciones mantenidas en el
Centro Nacional de Coordinación de Salvamento en poder de IU así
lo demuestran.
La catástrofe del Prestige,
insistió, no fue un error, sino resultado de la decisión
consciente de alejar el buque de la costa y hundirlo.
Ratificó que IU entregará esas
cintas mañana en el Juzgado de Instrucción de Corcubión, donde se
instruye el procedimiento sobre el caso.
Llamazares anunció también que
pedirá la comparecencia en la subcomisión de investigación del
Congreso del ex ministro de Fomento Francisco Álvarez Cascos y del
presidente del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy —a la sazón
vicepresidente del país— como responsables de la gestión de la
crisis.
El coordinador de la coalición
izquierdista dijo que con la decisión de alejar el buque hasta que
se hundiera, el Gobierno del PP convirtió un accidente en una
catástrofe sin precedentes que debe tener consecuencias políticas
y jurídicas.
Alfonso Suárez, el abogado que
representa a IU en la acusación por el naufragio del Prestige,
afirmó en la propia rueda de prensa que las grabaciones hacen
patente que existió auténtico dolo e intencionalidad allí donde
hasta ahora se había considerado negligencia e imprudencia.
Aseguró que las cintas grabadas
abren una perspectiva nueva ya que contradicen la versión oficial,
según la cual la decisión de alejar el buque se adoptó en la
tarde-noche del día 14 del 2002 tras consultar con una comisión de
técnicos.
Una de las conversaciones entre José
Luis López Sors, director general de la Marina Mercante, y Pedro
Sánchez, jefe del Centro Nacional de Coordinación de Salvamento
demuestra que a las 5 de la tarde del día 13 la decisión ya estaba
tomada.
Relató que apenas un par de horas
después de conocerse que el petrolero sufría el accidente, y
cuando no se tenía ningún dato sobre el estado del barco y su
tripulación, López Sors dijo a Sánchez que "la consigna es
que cojan el barco, les puedan dar un cabo y que lo separen de la
costa hasta que se hunda".
López Sors, quien asumió toda la
responsabilidad de las decisiones tomadas, deberá ahora explicar
ante el juez de dónde procedió la consigna, según la cual el
buque fue alejado de la costa, indicó el abogado.
Suárez criticó "la
improvisación y desconocimiento en la gestión del hundimiento del
Prestige, que se desprende de las conversaciones grabadas, que han
permanecido en el más arcano de los secretos durante tres
años".
Llamazares advirtió que IU será muy
activa en la investigación tanto frente al anterior Gobierno como
al actual, pues hasta ahora "no ha cambiado prácticamente
nada".
Denunció que parece primar "la
solidaridad corporativa y el continuismo gubernamental" sobre
la catástrofe.