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Preso 24 años sin
culpa
MIGUEL A. UNTORIA
PEDROSO
untoria@granma.cip.cu
La justicia en los
Estados Unidos, como tratan de hacer creer, no es infa- lible y
muchas veces no es ni siquiera justa. Existen miles de ejemplos que
así lo confirman, el más reciente el caso de Robert Clark, recién
liberado después de haber estado encerrado de manera injusta
durante 24 años por secuestro y violación.
Clark fue indebidamente
condenado y solo ahora después de haber perdido más de la mitad de
su vida y cuando las pruebas de ADN confirmaron su inocencia, fue
puesto en libertad por un juez del estado de Georgia.
Según reportó el
diario Houston Chronicle, Vanessa Potkin, abogada de la institución
Innocence Project, afirmó que se trata de un caso horrible.
Mientras Clark fue erróneamente condenado, el verdadero autor del
delito continuó asediando a mujeres y niños, sostuvo la letrada.
En 1981, Clark fue
acusado de asalto por una mujer en Atlanta y la "justicia" lo
sentenció a cadena perpetua.
Durante 24 años, el reo
clamó por su inocencia y libertad y solo los resultados de las
tardías pruebas de ADN lograron revocar el injusto fallo judicial.
Después de una extensa
búsqueda en los bancos federales de ADN, lograron relacionar con el
delito a un individuo nombrado Floyd Arnold, se revocó el fallo
judicial y se libró de responsabilidad a Clark.
El abogado de Clark,
Peter Neufeld, relató que la audiencia en que se le dio la libertad
a su defendido duró solamente 15 minutos, debido a la magnitud y
credibilidad de las evidencias a su favor.
El caso de Clark no es
único en Estados Unidos, otras 164 personas han sido liberadas
después de muchos años de prisión gracias a las pruebas de ADN.
Después de casi 9 000
noches privado de libertad, en los mejores años de su vida, Clark,
sus familiares y millones de personas honestas en todo el mundo,
seguirán teniendo fuertes reservas sobre la justicia made in USA, y
nadie podrá criticarlos de considerarla una "justicia injusta" |