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Cineastas
norteamericanas testimonian el bloqueo
La otra respuesta
Michel
Hernández Estudiante de Comunicación Social
cultura@granma.cip.cu
Cuando los retoños de
la década del ochenta fildeaban sus primeros "rollings" en las "cuatro
esquinas" o miraban los animados de Elpidio Valdés, no sabían que
estaban predestinados a convivir bajo el bloqueo más prolongado de
la historia contemporánea.
Al mismo tiempo, en
Estados Unidos se desarrollaba otra generación.
Rachel Hannefa.
Hoy, varios de sus hijos
no se dejan engatusar por los oráculos mediáticos del imperio y
han empezado a perseguir otras respuestas. De ellos, dos jóvenes
realizadoras norteamericanas Rachel Hannefa y Heather Haddon traen
una interesante propuesta a la fiebre audiovisual que cada diciembre
envuelve a La Habana: el documental Bloqueo: examinando el
embargo de EE..U.U. contra Cuba.
Para reunir los
testimonios de varios cubanos, tuvieron que desembarcar en el país "maldito"
del hemisferio occidental. Para ello se unieron a la solidaria ruta
de la Caravana de Pastores por la Paz hasta encontrarse con La
Habana y su gente.
El audiovisual, con una
banda sonora a base de ritmos "hechos en casa", se confirma como una
propuesta obligatoria para que el público norteamericano y europeo
no sea engañado por las transnacionales de la información, y
conozca la vida del cubano más sencillo del siglo XXI mediante
cuatro aspectos principales: agricultura, energía, salud y turismo.
Las recién estrenadas
cineastas dialogan, cámara en mano, con taxistas, médicos,
religiosos, intelectuales. Asimismo se apropian del frescor de los
campos de Cuba en conversaciones con campesinos de Manicaragua, en
las que los espontáneos guajiros revelan el día a día de la
campiña nacional.
El argumento —siguiendo
una gramática aristotélica— se nutre, además, de entrevistas a
integrantes de la Caravana de Pastores Por la Paz, y su rostro más
conocido, el activista Lucius Walker.
Bloqueo...
dirigido principalmente a un público foráneo, acerca las cámaras
a los cubanos para dialogar sobre su vida, sueños y utopías en 46
años de vivir bajo esta implacable guerra económica.
Header y Rachel han
participado en varias manifestaciones antibelicistas y de
solidaridad con Cuba.
Rachel comentó a Granma:
"Pensamos exhibir el filme en varios actos en pro de la causa cubana
y en festivales internacionales. Lo llevaremos para el de Vancouver,
en Canadá, y seguimos considerando hacer algo sobre la división de
las familias cubanas generada por la inmigración".
"Estamos
curiosas —añadió— por saber qué piensa la gente aquí de la
película. Por el momento, la reacción de parte de los cubanos ha
sido darnos las gracias por lo que hemos hecho".
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