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Lennon en domingo
PEDRO DE LA HOZ
pedro.hg@granma.cip.cu
Ayer,
en el parque habanero donde no falta una flor sobre el banco en el
que sentado con las piernas cruzadas y sus lentes sin montura mira
pasar la vida, por obra y gracia del arte escultórico de José
Villa, John Lennon tenía la doble edad de los que vencen la prueba
del tiempo: gente de 60 y de 20, padres y madres de familia y
jóvenes que nacieron años después del crimen frente al edificio
Dakota. Guille Vilar, alma del concierto conmemorativo, dijo al
micrófono lo que todos sabían: que Lennon estaba más vivo que
nunca entre los cubanos que lo llevan como un símbolo de la utopía
para hacer mejor al hombre.
Músicos cubanos ayer en el homenaje a John Lennon.
Su repertorio cobró
nuevos bríos en las voces de varios de los más fieles cultores del
rock entre nosotros, Gens y Los Kent, Mezcla y Síntesis, Luis
Manuel Molina y Elmer Ferrer, pero también en los aportes de Yusa,
de un sonero por excelencia como Pedrito Calvo sumergido en los
aires de Twist and shout, del salsero Rojitas que recordó
sus orígenes beatlemaníacos, de los jazzistas más jóvenes como
Roberto Martínez y Roberto Julio Carcassés. Y hasta fue cosa de
oir al cantautor argentino Raly Barrionuevo en su sentido Yesterday.
El día que el parque
del Vedado recibió a Lennon, un consciente admirador suyo —este
domingo también confundido en el público— Ricardo Alarcón le
dijo al cantor: "Tu mensaje no podía desaparecer porque el amor
tenía, aún tiene, muchas batallas que librar. Porque tuviste el
privilegio de escucharlo en millones de voces que lo hicieron suyo y
seguirán levantándolo como un himno". Así fue ayer, así será
siempre. Las baladas de John nos siguen haciendo falta.
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