ISLAMABAD, 9 de diciembre (PL). — Como muy
fructífera evaluó hoy el Fondo
de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF)
la labor que desarrollan los médicos cubanos en varias zonas de Paquistán afectadas por el terremoto del pasado 8 de octubre.
Indiana González Mairena, jefa de operaciones de UNICEF
en esta nación asiática, precisó en un encuentro con
representantes de la prensa cubana que ese esfuerzo solidario es
cuestión de disposición encontrada en escasos países, con más o
menos recursos que Cuba.
Destacó que la mayoría del personal médico cubano
es joven, muchos menores de 30 años, quienes integran la brigada
internacionalista Henry Reeve, organizada en la Isla caribeña para
ayudar a regiones del mundo afectadas por desastres naturales.
La funcionaria de UNICEF enfatizó que la
profesionalidad de los galenos cubanos genera mucho aprecio y
respeto por parte de la población paquistaní damnificada por el
desastre.
Condiciones muy difíciles de invierno amenazan hace
varios días a cientos de miles de afectados por el terremoto, cuyo
saldo asciende a más de 86 mil muertos, unos 70 mil heridos y por
encima de tres millones de personas sin hogar.
Fuentes gubernamentales explicaron recientemente que
la mayoría de las tiendas de campaña carecen de condiciones para
resistir las bajas temperaturas predominantes.
"Mantener a la gente seca, caliente, bien
alimentada y sana sigue siendo un trabajo colosal", precisó el
coordinador humanitario de Naciones Unidas en Paquistán, Jan
Vandermoortele.
Ese organismo internacional intensifica los
esfuerzos de ayuda junto a las autoridades paquistaníes, la Cruz
Roja y muchos grupos de asistencia a fin de que los damnificados
cuenten con los recursos necesarios para resistir el invierno.
El temor a otra oleada de muerte es creciente en el
norte de Paquistán, ante el pronóstico de un invierno mucho más
intenso que los anteriores.