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Cuando se hizo la luz...
ELSON CONCEPCIÓN
PÉREZ,
Enviado especial
BRIDGETOWN, Barbados, 8
de diciembre.—La sala de reuniones se había oscurecido
momentáneamente. Los mandatarios caribeños ocuparon asientos en la
primera fila del amplio salón. Sus respectivas delegaciones
parecían impacientes por el anuncio: veremos ahora un documental
sobre las operaciones de la vista que se hacen en Cuba a los
caribeños.
En la pantalla
aparecían, junto a las declaraciones de los primeros ministros de
varios países —Granada y San Vicente y las Granadinas—,
emocionadas e impactantes entrevistas con ciudadanos de varias
naciones del área, que volvieron a recuperar su visión o han visto
por primera vez, después de ser operados en Cuba dentro de lo que
todos califican como "la maravillosa" Operación Milagro.
La contagiosa música,
escrita especialmente por Frank Fernández, acompañó el breve
testimonio televisivo de 13 minutos, mientras se sucedían los
testimonios —breves también—, que lo dicen todo, de
convalecientes de San Vicente y las Granadinas, recién operados, o
de un músico que ya ve su añorado violín y el pentagrama con las
notas musicales, y camina reconociendo la "vuelta a la vida".
Todos agradecen a Cuba y
a Fidel por el "milagro" de volver a ver, mientras en el salón
donde se reúne la II Cumbre caribeña, el realizador Roberto Chile —inquieto
como siempre— trata de escapar de las miradas de quienes lo
conocemos y sabemos que es el autor de esa obra humana, de
solidaridad, que con el nombre de Hágase la luz, acabamos de
ver.
Los aplausos de los
líderes caribeños y los integrantes de sus delegaciones, cerraban
un momento de extraordinario valor humano dentro de tan especial
cita. Cuando la luz se hizo, todos volvimos a ver mejor cuán
importante es la vida y cuánto pueden hacer los pueblos y sus
gobernantes para que esta sea mejor.
Gracias a Roberto Chile
y a su equipo de colaboradores, por este valioso testimonio que,
como su autor, ya forma parte del Milagro mismo que es nuestra
Revolución real y victoriosa. |