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Declaración de Bridgetown
En ocasión de la Segunda Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la República de Cuba y la Comunidad del Caribe. Bridgetown, Barbados. 8 de diciembre de 2005
Nosotros,
los Jefes de Estado y de Gobierno de la República de Cuba y de la
Comunidad del Caribe (CARICOM), que en lo adelante se nombrarán
colectivamente las Partes, reunidos en Bridgetown, Barbados, el 8 de
diciembre de 2005, en ocasión de la Segunda Cumbre Cuba-CARICOM,
Recordando la
Declaración de La Habana, aprobada el 8 de diciembre de 2002, en el
Trigésimo Aniversario del histórico establecimiento de las
relaciones diplomáticas entre los Estados Miembros de la Comunidad
del Caribe que habían alcanzado la independencia y la República de
Cuba, así como nuestra decisión de reunirnos cada tres años en lo
sucesivo en reuniones en la Cumbre, para conmemorar esta importante
fecha,
Disfrutando de
una identidad caribeña compartida que enriquece nuestro apoyo a la
cooperación Sur-Sur e incrementa las oportunidades de coordinación
y cooperación para la promoción y protección de nuestros valores
comunes, objetivos e intereses en diversos foros y organizaciones
internacionales,
Renovando nuestro
firme compromiso con la cooperación regional como una de las
estrategias más efectivas para enfrentar los retos que se imponen a
nuestro desarrollo sostenible y para promover el bienestar de
nuestros pueblos,
Celebrando la
profundización de las relaciones entre las Partes y los esfuerzos
conjuntos en función del desarrollo de nuestros pueblos, mediante
la cooperación en las esferas de la educación, la salud, la
cultura, el deporte, el comercio y en otras áreas de interés
mutuo,
Compartiendo la
convicción de que el ser humano tiene que estar en el centro del
desarrollo,
Poniendo de relieve
la vulnerabilidad de la región a los desastres naturales, las
crisis económicas externas y la incidencia del VIH/SIDA en el
Caribe,
Observando con
profunda preocupación el injusto y cruel bloqueo económico,
comercial y financiero contra la República de Cuba, el tráfico
ilícito de drogas que prevalece y la repercusión de estos
fenómenos en los esfuerzos de desarrollo en la región,
Conscientes de
los retos que enfrentan los países en desarrollo cuando procuramos
participar de manera plena y eficaz en las negociaciones comerciales
multilaterales y promover el establecimiento de un sistema comercial
justo que tome plenamente en cuenta nuestras necesidades especiales
de desarrollo,
Reafirmando
nuestro compromiso de alcanzar los Objetivos de Desarrollo del
Milenio para el año 2015 y poniendo de relieve el desarrollo
sostenible como un elemento clave del marco general de actividades
de las Naciones Unidas, así como destacando la importancia de
aumentar la cooperación internacional para el desarrollo, en
particular mediante el incremento de los flujos de recursos
internacionales para el desarrollo, con el fin de ayudar a los
países en desarrollo en sus esfuerzos por alcanzar las metas de
desarrollo internacionalmente convenidas,
Reconociendo el
importante papel de las Partes en el adelanto del programa de
desarrollo sostenible en sus propios países, a la luz de los
insatisfactorios y desiguales progresos que la comunidad
internacional ha realizado para poner en práctica los compromisos
internacionales asumidos en importantes cumbres y conferencias
internacionales en las esferas económica y social,
Destacando que
cada país tiene el derecho soberano a la determinación de sus
propias prioridades y estrategias de desarrollo y haciendo un
llamamiento a la comunidad internacional para rechazar
categóricamente la imposición de cualquier condicionalidad a la
prestación de asistencia al desarrollo,
Recibiendo con
beneplácito la oportunidad que brinda esta Segunda Cumbre
Cuba-CARICOM para el diálogo sobre las estrategias de desarrollo
humano en el Caribe y sobre otras cuestiones de importancia para las
Partes:
1. AFIRMAMOS
nuestra convicción compartida de que los esfuerzos de desarrollo
internacionales y nacionales tienen que centrarse en las personas y
que la preocupación por el desarrollo humano sostenible ocupa el
centro de nuestras relaciones y del esfuerzo de cooperación
regional;
2. ACORDAMOS
que la pobreza y la exclusión social son factores que impiden el
bienestar y el desarrollo del ser humano y que inciden negativamente
en los esfuerzos dirigidos a cumplir los objetivos de la comunidad
internacional de mitigar los efectos de los desastres naturales, y
en la lucha, entre otras cuestiones, contra el VIH/SIDA y otras
pandemias, la penetración cultural, el analfabetismo, la
inseguridad alimentaria, las asimetrías en el conocimiento, el
delito y la violencia;
3. RECONOCEMOS
que nuestras sociedades sólo pueden avanzar y aprovechar las
oportunidades de mejorar sus niveles de vida si son saludables,
innovadoras y competitivas, tienen una buena educación y se
caracterizan por la inclusión social y la solidaridad;
4. ACORDAMOS
que el bienestar y el progreso de los pueblos del Caribe aumentarán
de manera significativa mediante el intercambio de las mejores
prácticas, la experiencia y los conocimientos especializados entre
las Partes;
5. REAFIRMAMOS
nuestro compromiso de fortalecer las instituciones y mecanismos de
integración regional existentes, basados en los principios de la
responsabilidad compartida y un enfoque integral y abarcador de los
retos que enfrentan nuestros países y la región;
6. REAFIRMAMOS
TAMBIÉN nuestro compromiso, como Pequeños Estados
Insulares y Estados en desarrollo de Litoral Bajo, con el proceso de
los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID) y en ese
sentido, de trabajar colectivamente para promover la Estrategia
de Mauricio para la Aplicación, adoptada en la Reunión
Internacional de Examen del Programa de Acción de Barbados (PAB),
celebrada en Mauricio en enero de 2005. El Programa de Acción
necesita mayor colaboración entre todos los PEID, especialmente en
el intercambio de experiencias e información, y en el desarrollo de
enfoques comunes para resolver los problemas. El establecimiento de
un Mecanismo de Coordinación Regional (MCR) para los PEID del
Caribe, promoverá la aplicación y ejecución ulteriores de
iniciativas regionales de desarrollo sostenible. Reiteramos la
necesidad de que el MCR sea participativo, inclusivo y constituya
una red de colaboración que disfrute del apoyo y refleje el
compromiso de los PEID del Caribe;
7. RECONOCEMOS
Y APRECIAMOS la enseñanza académica, técnica y vocacional
como un factor estratégico en la lucha contra la pobreza y estamos
convencidos de su capacidad para incidir decisivamente a favor del
logro del desarrollo humano sostenible en la región del Caribe. En
ese sentido, reafirmamos el compromiso de crear más oportunidades
en nuestra región para la educación y el acceso al conocimiento;
8. DESTACAMOS
que la salud de la región es su riqueza y que la buena salud y el
acceso equitativo a la medicina a precios asequibles, a la atención
médica y a los servicios de salud son decisivos para el desarrollo
humano y para la consecución de nuestros objetivos económicos y
sociales;
9. RECONOCEMOS
que el VIH/SIDA es un peligro grave y sostenido que amenaza el
futuro de nuestras naciones y el desarrollo humano sostenible en la
región del Caribe, y nos comprometemos a redoblar nuestra
colaboración para enfrentar esta pandemia;
10. RECONOCEMOS
ADEMÁS la importancia fundamental que reviste una gestión
ambiental responsable en la región y nos comprometemos a fortalecer
la protección del medio ambiente y el uso sostenible de nuestros
recursos naturales, en especial nuestro preciado y único recurso
compartido, el Mar Caribe;
11. OBSERVAMOS
con preocupación que a pesar de nuestros esfuerzos colectivos e
individuales en la lucha contra el tráfico ilícito de narcóticos
y sustancias psicotrópicas a través del Caribe y contra todas las
demás actividades que constituyen el problema de la droga a nivel
regional e internacional, la amenaza persiste. Renovamos nuestro
compromiso de cooperar en la lucha contra este flagelo, de
conformidad con los principios adoptados en la Asamblea General de
las Naciones Unidas para guiar la cooperación internacional en esta
materia;
12. EXPRESAMOS
nuestra solidaridad con todos los países y comunidades que
enfrentan la devastación provocada por los desastres naturales y
nos comprometemos a colaborar aún más en el desarrollo de nuestras
capacidades de prevención, mitigación y recuperación en el plano
nacional y regional, así como a aplicar las mejores prácticas en
nuestros planes y programas conjuntos de respuesta y rehabilitación
a nivel regional;
13. DESTACAMOS
la importancia de crear capacidades, particularmente en los países
en desarrollo vulnerables, para abordar los factores de riesgo
subyacentes, identificados en el Marco de Hyogo, así como la
importancia de promover la integración de la reducción de riesgos
asociados a los peligros geológicos e hidrometeorológicos, en los
programas de reducción de riesgos;
14. SUBRAYAMOS
la importancia fundamental de la cooperación Sur-Sur,
particularmente en el marco de la ejecución del Plan de Acción de
Doha aprobado en la Segunda Cumbre del Sur del G 77 y China, en
junio de 2005, bajo la Presidencia de Jamaica;
15. REAFIRMAMOS
nuestro compromiso de continuar aumentando, en el marco de la
cooperación internacional, las esferas de colaboración entre la
Comunidad del Caribe y la República de Cuba. En ese sentido,
recibimos con beneplácito las nuevas iniciativas de cooperación en
la subregión;
16. ELOGIAMOS
a la República de Cuba por sus destacados conocimientos en la
capacitación, la atención médica, en especial la cirugía ocular,
los deportes, la seguridad biológica y la preparación para
enfrentar desastres naturales;
17. RECONOCEMOS
el papel inestimable de la asistencia técnica brindada por el
Gobierno de Cuba a los Gobiernos de los Estados Miembros de CARICOM,
especialmente en la educación, la capacitación, la atención
médica, las industrias deportivas y culturales que, mediante la
calidad y el costo de los conocimientos aportados, han permitido a
los Estados Miembros de CARICOM mejorar su capital social a un costo
mínimo;
18. REAFIRMAMOS
nuestro compromiso de ejecutar los acuerdos concluidos entre las
Partes para aumentar la cooperación en materia de educación,
salud, cultura, comercio y economía en función del desarrollo de
la región y de acelerar la consideración de acuerdos en otras
áreas de interés mutuo;
19. REITERAMOS
nuestro firme compromiso con los principios y propósitos
consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, el multilateralismo
y los principios fundamentales del derecho internacional, incluido
el respeto a la soberanía y a la igualdad jurídica de los Estados,
la no intervención y la no injerencia en los asuntos internos, la
prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones
internacionales, el respeto a la integridad territorial, la
solución pacífica de las controversias y el derecho soberano de
los ciudadanos de cada país a decidir libremente su sistema e
instituciones políticas en condiciones de paz, estabilidad y
justicia;
20. REAFIRMAMOS
nuestro compromiso de combatir el terrorismo en todas sus formas y
manifestaciones y formulamos la declaración que se adjunta;
21. SUBRAYAMOS
nuestro reconocimiento a la República de Cuba como parte integrante
de nuestra pujante y diversa región caribeña, y como valioso
miembro de la familia de las Américas y de la comunidad
internacional;
22. POR
TANTO, CONDENAMOS FIRMEMENTE la aplicación unilateral y
extraterritorial de leyes y medidas coercitivas contrarias al
derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y a los
principios de la libre navegación y el comercio en el mundo, e
INSTAMOS al Gobierno de los Estados Unidos de América a que atienda
el abrumador llamamiento de los miembros de las Naciones Unidas,
levante con efecto inmediato el injusto bloqueo económico,
comercial y financiero impuesto contra la República de Cuba y cese
la aplicación de las medidas adoptadas el 6 de mayo de 2004 para
reforzar esa política;
23. HACEMOS
UN LLAMAMIENTO a la comunidad internacional a reconocer la
necesidad de lograr un mayor equilibrio entre la promoción y la
protección de los derechos políticos y civiles de una parte y los
derechos económicos, sociales y culturales de la otra, y a
reconocer de manera efectiva derechos colectivos como el derecho al
desarrollo, el derecho de los pueblos a la paz y a la
autodeterminación, así como el derecho a un desarrollo económico
y social integral y sostenible;
24. RECIBIMOS
CON BENEPLÁCITO la próxima presidencia de Cuba en el
Movimiento de los No Alineados y sus esfuerzos para lograr la
revitalización de este Movimiento, con el cual los países de la
Comunidad del Caribe se mantienen comprometidos, por considerarlo un
importante foro para la coordinación de posiciones en cuestiones de
prioridad para el mundo en desarrollo;
25. REITERAMOS
la importancia del comercio internacional para el desarrollo
sostenible de la región del Caribe y ENFATIZAMOS en el devastador
impacto que las recientes decisiones unilaterales y no basadas en
principios de la Unión Europea relativas a la comercialización del
azúcar y de los bananos, están teniendo en el desarrollo social y
económico de nuestra región;
26. REAFIRMAMOS
nuestra profunda insatisfacción con el hecho que poco o ningún
progreso se ha alcanzado en las actuales negociaciones sobre
comercio con relación a temas de desarrollo que aparecen en el
centro del Programa de Trabajo de Doha para el Desarrollo, como el
trato especial y diferenciado a las economías pequeñas y
vulnerables. Nuestros Ministros que asistan a la Sexta Conferencia
Ministerial de la OMC que se celebrará en Hong Kong, establecerán
alianzas con países de ideas afines para asegurar un resultado
balanceado, consistente con los objetivos de la región. Al menos
que esto sea logrado, nuestros representantes no se unirán a
consenso alguno en Hong Kong;
27. DECIDIMOS
trabajar conjuntamente en función del fortalecimiento de los
principios proclamados en las resoluciones 3201 y 3202 (S-VI) de la
Asamblea General, de 1 de mayo de 1974 —que contienen la
Declaración y el Programa de Acción sobre el Establecimiento de un
Nuevo Orden Económico Internacional—, y la 3281 (XXIX) de 12 de
diciembre de 1974 —titulada Carta de Derechos y Deberes
Económicos de los Estados—, que contribuirán a promover un trato
justo y preferencial a los países en desarrollo en esferas como el
comercio, las inversiones, la transferencia de tecnologías y las
finanzas;
28. RENOVAMOS
nuestro compromiso de ampliar el ámbito de nuestra producción y
cooperación comercial y económica, y en este sentido prometemos
redoblar los esfuerzos para ejecutar el Acuerdo de Cooperación
Económica y Comercial Cuba-CARICOM;
29. EXPRESAMOS
nuestra profunda gratitud al Primer Ministro, Muy Honorable Owen S.
Arthur, y al Gobierno y al pueblo de Barbados, por la cálida
bienvenida y la hospitalidad dispensadas durante la Segunda Cumbre
de Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad del Caribe y de la
República de Cuba;
30. DECIDIMOS
celebrar la Tercera Cumbre Cuba-CARICOM, en Cuba, el 8 de diciembre
de 2008.
31. APROBADO
en Bridgetown, Barbados, a los 8 días del mes de diciembre de 2005.
Firmado por todos los
Jefes de Estado o Gobierno o sus representantes presentes en la
Cumbre |