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Tiempo cubano de Raly Barrionuevo
Esta noche, en Casa,
concierto del medular cantor argentino
Pedro
de la Hoz
pedro.hg@granma.cip.cu
Raly
Barrionuevo llega a Cuba nuevamente con la fuerza y la honestidad de
su canto. De la sala Che Guevara, de Casa de las Américas, pasará a
Villa Clara —quiere rendir personalmente homenaje al Che y sus
compañeros en el memorial santaclareño—, donde el 15 actuará de
noche en el teatro La Caridad y el sábado 17 será acogido en Pinar
del Río en el espacio El trovazo, que allí anima Yamira
Díaz. Antes de la partida, compartirá con los jóvenes trovadictos
en A guitarra limpia (22, 5:00 p.m.), a la vera del Centro
Pablo de la Torriente Brau.
Raly en el homenaje a Víctor Jara que cerró en junio pasado el Encuentro contra el Terrorismo, por la Verdad y la Justicia, en La Habana.
Sin ideas ni espíritu no
concibe la canción, como tampoco sin el fuego del compromiso, este
argentino de Santiago del Estero —nació en 1972, una semana antes
de la terrible masacre de Trelew—, desprejuiciado ante el rock y el
folclor, que ya estuvo entre nosotros durante el Encuentro contra el
Terrorismo, por la Verdad y la Justicia. De él supimos recientemente
su activa contribución a la Cumbre de los Pueblos, en Mar del Plata,
junto a Silvio, Vicente, Amaury y el chileno Pancho Villa.
Los noventa fueron
decisivos para su crecimiento artístico. Grabó su primer disco. El
principio del final, en 1995, cuando ya era asiduo en las peñas
juveniles y populares. Buen año fue 1999: León Gieco lo incorporó
al célebre concierto Argentina en vivo, en el estadio de River
Plate. En el 2000 lanzó Circo criollo y rompió esquemas con
la presentación del espectáculo homónimo a lo largo del país. Un
año después conquistó la Gaviota de Plata a la mejor canción en la
chilena Viña del Mar.
Con Ey Paisano
(2004) confirmó sus valores. Convocó a Jorge Drexler, Léon Gieco,
Horacio Banegas y Peteco Carabajal y se alzó con el Premio Carlos
Gardel al Mejor Álbum de Artista Masculino de Folklore.
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