Cuba mantiene un control permanente
sobre la emisión de gases a la atmósfera, mediante estaciones
meteorológicas distribuidas en el territorio nacional capaces de
verificar la calidad del aire que circula.
Pinar del Río, Ciudad de La Habana,
Matanzas, Santiago de Cuba y Ciego de Ávila, son las provincias
encargadas desde hace 15 años, de realizar un monitoreo que cubre
todo el país, para determinar los contaminantes expulsados por
empresas e industrias.
Oscar Benedico, director del centro
provincial de meteorología de Ciego de Ávila, informó que las
comprobaciones se hacen a partir de la toma de muestras de
partículas que viajan desde grandes distancias por el flujo del
viento.
Los análisis químicos, añadió,
permiten conocer la cantidad de dióxido de azufre y de nitrógeno,
monóxido de nitrógeno y amoníaco, dispersos en la atmósfera y
que en proporciones elevadas causarían daños a los seres
vivientes.
Hasta el momento no se han registrado
cifras alarmantes de esos gases, pues los datos recogidos
posibilitan que el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio
Ambiente ejecute acciones que lleven hasta límites permisibles los
niveles de contaminación atmosférica.
Benedico puntualizó que el sistema
meteorológico cubano está a disposición de todas las entidades
que soliciten el servicio de monitoreo cuando pretendan poner en
marcha una inversión. (AIN)