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El dilema de deportar o extraditar a Posada
WASHINGTON, 7 de
diciembre.—La resolución del caso sobre el terrorista Luis Posada
Carriles, requerido por Venezuela, será la prueba decisiva del
compromiso de EE.UU. en su cacareada cruzada contra el terrorismo
internacional, aseguraron hoy expertos, dio a conocer EFE.
Posada Carriles afronta
dos procesos paralelos: uno porque entró ilegalmente a EE.UU. en
marzo pasado, y el de extradición que solicitó Venezuela y que
tiene amplias repercusiones políticas.
Expertos señalan que
los dos casos presentan un dilema para EE.UU., en el primero porque
Washington ha prometido tolerancia cero con la inmigración ilegal
y, en el segundo, porque también se ha comprometido con una lucha
contra los terroristas, en todos los frentes y estén donde estén.
El Gobierno de
Venezuela, por medio de su abogado en Washington, José Pertierra,
exigió hoy de nuevo que Estados Unidos "sea consecuente" y decida
de una vez sobre la extradición de Posada Carriles.
"Posada
Carriles es la versión latinoamericana de Osama bin Laden
(cabecilla de la red terrorista Al Qaeda). EE.UU. tiene que cumplir
con sus propias leyes y con el derecho internacional, y extraditarlo
a Venezuela", dijo Pertierra, horas antes de reunirse con asesores
de líderes del Congreso.
Pertierra recordó que
EE.UU. suscribió un acuerdo de extradición con Venezuela en 1922,
y es también signatario de convenios internacionales que condenan
actos terroristas contra vuelos comerciales.
"Muchos
creen que el caso de extradición está muerto, cuando ni siquiera
ha comenzado. Hasta ahora el Gobierno de EE.UU. no ha actuado porque
prefiere amparar a este terrorista", enfatizó Pertierra.
Según el letrado, el
caso cumple con todos los requisitos para que el Departamento de
Justicia procese la extradición: existe una orden de arresto en
Venezuela; Posada Carriles está acusado de la voladura del avión,
un delito penalizado por los tratados de extradición y, al lograr
refugio en EE.UU., ha escapado de la justicia venezolana.
En el caso de
extradición, EE.UU. tendría solo dos opciones: extraditarlo —algo
que debido a las tensiones entre Washington y Caracas está
prácticamente excluido—, o enjuiciarlo en los Estados Unidos. |