MADRID, 28 de noviembre (PL).—
Entre todos los países desarrollados, España es el principal
emisor de gases con efecto invernadero y esa es la referencia
negativa que lleva a la Cumbre Mundial del Clima que se inicia hoy
en Montreal, Canadá.
Representantes de los 156 países que
han ratificado el Protocolo de Kioto sobre el cambio atmosférico,
abordarán desde este lunes los detalles para ejecutar un plan de
cinco años para tratar de atajar las alteraciones del medio
ambiente y concretar ideas para después de 2012.
A la conferencia, que durará hasta
el próximo día 9, asisten entre 8 000 y 10 000 participantes,
una enorme parte de ellos críticos de España por su triste
privilegio de estar entre los más contaminantes del hemisferio.
La entrada en vigor del Protocolo el
pasado 16 de febrero, del que España es firmante, convirtió ya en
obligatorios los compromisos para empezar a reducir las emisiones de
gases de efecto invernadero que están provocando el cambio
climático.
El acuerdo obliga a las naciones
desarrolladas a reducir en 5,2 por ciento sus emisiones en
2008-2012, respecto al nivel de 1990, un objetivo muy modesto pero
que puede ser incumplido por países como España que hasta ahora ha
logrado poco o nada en ese sentido.
Mientras Alemania y Reino Unido han
reducido sus emisiones 18,2 y 13 por ciento, respectivamente,
España, según datos de Naciones Unidas, encabeza la lista de
aumento (41 por ciento en 2003), excluido el efecto de absorción de
gases de bosques y vegetación.
Estados Unidos, entre los máximos
contaminadores, rechaza el Protocolo de Kioto aunque participa en la
cumbre como miembro de la Convención.
Halldor Thorgeirsson, coordinador del
programa de ciencia de la Cumbre, advirtió que un cierto grado de
cambio climático es inevitable y todos los países necesitan
adaptarse a los impactos irreversibles, pero los subdesarrollados
serán los que sufran los más fuertes y necesitarán asistencia.
La actuación española en Montreal
se desarrollará según la estrategia de la Unión Europea, y
defenderá un marco flexible que tenga en cuenta la contribución de
cada país en función de emisiones "per cápita",
señaló Arturo Gonzalo Aizpiri, secretario General del Ministerio
de Medio Ambiente..