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Insomne velador con mucho que contar
ORTELIO GONZÁLEZ
MARTÍNEZ
CIEGO DE ÁVILA.—A
Fernando Hernández Pineda lo acompañan la humildad y la entrega.
Suele vérsele a cualquier hora por algún rincón de las
circunscripciones 8 y 31 del Consejo Popular Pedro Martínez Brito,
en la ciudad de Ciego
de Ávila.
Graduado del segundo curso de Trabajadores Sociales, este joven de 19 años tiene una madurez inusual para su edad.
Graduado del segundo
curso de Trabajadores Sociales, este joven de 19 años tiene una
madurez inusual para su edad. Responsabilidad y experiencia se unen
en él y dan vida a la denominación de "Médicos del Alma", como
los calificó el Comandante en Jefe Fidel Castro.
La noche del 12 de
septiembre del 2000, las palabras del líder de la Revolución en el
Centro de Convenciones Pedagógicas de Cojímar, en el acto de
inauguración del primer curso para Trabajadores Sociales, abrieron
un nuevo lugar de honor en el escalón de las posibilidades de
realización humana.
"Nuestra
cooperación es amplia. He aprendido el valor de la ayuda
psicológica, más allá de cualquier aporte material. Nada nos debe
ser ajeno, desde el tratamiento a egresados de centros
penitenciarios, madres con dificultades en el entorno familiar,
personas de la tercera edad y discapacitados."
Y de repente se ve junto
a Yordano Rojas Roche, el niño ciego que padece de autismo: "Me
conoce por el olor. Al principio me extrañaba. Siento que nos
llevamos bien, nos queremos. Lo más importante es que desde que lo
conocí ha evolucionado. No quiere decir que sea exclusivamente por
mí, pero algo debo haber aportado, ¿no?
"Tengo
otro ejemplo: un discapacitado (no reveló el nombre por respeto)
que vive con tres hermanos alcohólicos, y la madre. Evaluamos el
caso y se le dio televisor, ropa y se le cambió la cama por una
más confortable."
De anécdota en
anécdota, puede hilvanarse la historia de los Trabajadores
Sociales, a poco más de un lustro de creado este ejército de
veladores.
Así, por ejemplo, una
parte de los más de mil jóvenes dedicados a esa labor tuvo
protagonismo en el estudio integral acerca del estado nutricional,
la atención educativa, el medio familiar y condiciones de vida,
entre otros aspectos, de la población infantil de 0 a 15 años.
De igual manera
resultaron un pilar imprescindible en la caracterización
psicosocial de 1 892 familias y en la incorporación al estudio y al
trabajo de más de 8 000 jóvenes.
Como Fernando, miles de
muchachos y muchachas cubanos todos los días se lanzan a la calle
con la mochila del bien hacer. Son realidades cotidianas ignoradas
de manera cínica por el Plan anexionista de Bush para Cuba, que en
una de sus partes del Capítulo Dos habla de que "algunos de estos
esfuerzos involucrarán en el corto plazo una asistencia inmediata
para asegurar las necesidades críticas de salud, nutrición y de
servicios sociales..."
Este joven cursa el
tercer año de la Licenciatura en Estudios Socioculturales, y en
horario nocturno imparte clases de Inglés en el curso de
Superación Integral para Jóvenes.
"Es
hermoso relacionarse con las personas y ofrecer lo mucho o poco que
tengas sin interés de ningún tipo. En la labor que desempeñamos
uno aprende a cada instante. La práctica y el terreno obligan a
emplear bien los conocimientos de Psicología, Sociología y
Comunicación Social.
"Por
eso pienso a cada instante en Lissett, la profesora de Psicología
durante mi estancia en la escuela Celia Sánchez Manduley, en
Holguín. Ella nos abrió el camino, nos enseñó cómo actuar
cuando alguien te tira la puerta en la nariz o te ofende. No te
asombres. Uno se encuentra con muchos tipos de personas, pero la
gran mayoría agradece. En definitiva, nosotros solo hacemos el
bien. El reconocimiento de la sociedad es el mejor premio al
esfuerzo." |