La educación de los niños sordos es un derecho inalienable

Afirmó Len Mitchell, miembro del Consejo de la Federación Mundial de Sordos en el VIII Congreso Latinoamericano de Educación Bilingüe

Silvia Barthelemy
silvia.bs@granma.cip.cu

El VIII Congreso Latinoamericano de Educación Bilingüe para sordos inició sus sesiones ayer en el Palacio de las Convenciones de La Habana, con la participación de más de 200 delegados de 17 países, quienes intercambiarán durante cuatro días sobre el estado actual y las perspectivas de desarrollo de la instrucción de la comunidad sorda de nuestro continente.

En la jornada inaugural, Len Mitchell, miembro del Consejo de la Federación Mundial de Sordos, leyó un mensaje de salutación a los participantes en el evento enviado por Markuku Yokinen, presidente de esa organización, en el que ratifica su confianza de que esta cita contribuirá a la búsqueda de nuevas soluciones para desarrollar y perfeccionar el programa de estudios de la enseñanza bilingüe.

Mitchell destacó que es deber de todos velar porque se cumpla el derecho inalienable de los niños sordos de recibir educación y enseñanza, pues de ese derecho, dijo, depende su integración a la sociedad; y evita que en el futuro se conviertan en hombres y mujeres excluidos o marginados.

Durante la apertura del encuentro Luis Ignacio Gómez, ministro de Educación de Cuba, realizó una intervención especial en la cual destacó que como parte de la revolución educacional por la que transita el país, se han insertado transformaciones en el proceso de enseñanza-aprendizaje de las personas sordas, las que potencian su mejor educación, integración y reconocimiento sociales.

Entre las transformaciones Gómez mencionó la aceptación del lenguaje de señas como primera lengua de los niños sordos; creación de nuevas y mejores condiciones para la continuidad de estudios en los diferentes niveles y tipos de educación; extensión de oportunidades educativas al más alto nivel con el apoyo de intérpretes; la capacitación de un mayor número de profesores en lenguas de señas; y la aprobación de un proyecto de investigación dirigido a la construcción de un modelo cubano de educación bilingüe para sordos.

Los niños sordos cubanos transitan por el mismo curriculum que los niños oyentes, la única diferencia es que acceden a este a través de un idioma diferente (lenguaje de señas). Se les garantiza que aprendan la lengua escrita como práctica social e instrumento cognitivo, así como que conozcan y se apropien de contenidos culturales que les propicien culminar sus estudios e integrarse a la sociedad.

Cuba cuenta con 656 docentes y 30 maestros de apoyo en cinco círculos infantiles, 16 escuelas especiales, y dispone de otras modalidades de atención como maestros ambulantes para escolares sordos con limitaciones físicas en todos los territorios del país.

El titular de Educación recibió un reconocimiento de los integrantes de la Asociación Nacional de Sordos de Cuba (ANSOC) por el apoyo brindado, la prioridad que ha dado, y el amor con que sus docentes educan a los niños con dificultades auditivas.

En la ceremonia inaugural participaron, además, Alejandro Marzo Peña, presidente de la ANSOC y Yusimí Campos, directora nacional de Seguridad Social.

 

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