WASHINGTON, 16 de noviembre (PL).
— La activista civil estadounidense Cindy Sheehan confirmó hoy
que protagonizaría, junto a sus partidarios, otra protesta cerca de
la hacienda del presidente George W. Bush en el estado de Texas.
La madre de un soldado norteamericano
caído en la guerra de Iraq ganó notoriedad internacional, cuando
en agosto pasado efectuó una manifestación de desobediencia civil
frente al rancho de descanso del primer mandatario.
Sheehan anunció en medios de prensa
que proyecta regresar al mismo sitio en próximas semanas para
impugnar nuevamente la guerra liderada por el gobierno de su país
contra la nación árabe.
Sin embargo, la destacada luchadora
antibelicista podría ser arrestada, porque autoridades del condado
decretaron recientes normas legales para impedir que público no
autorizado acampe en el perímetro.
No nos replegaremos en nuestra
protesta contra la actual administración nacional, reafirmaron
seguidores de Cindy Sheehan, quien proclamó: ¿Cuál es la noble
causa de la guerra de Iraq y en qué momento decimos basta de sangre
derramada?
La movilización pacifista coincide
con un generalizado rechazo popular a la agresión contra Iraq,
donde en dos años y medio de operaciones militares han muerto más
de dos mil 50 soldados estadounidenses y otros 15 mil quedaron
heridos.
En sus últimos discursos, Bush ha
defendido a ultranza su decisión de invadir a Iraq en marzo de
2003, bajo el argumento de la supuesta amenaza que representaba el
líder Saddam Hussein.
Sheehan prometió al pueblo
estadounidense que continuaría hoy y siempre su ya mundialmente
notoria guerra contra la guerra.
Aseguró en una misiva que
insistiría en su cruzada antibelicista a pesar de atropellos de
autoridades federales, luego de resultar detenida el mes pasado
junto a otros 26 miembros de su confederación pacifista.
La policía capitalina arrestó a
muchos miembros del grupo Acción de Paz, incluida Sheehan, cuyo
hijo Casey fue asesinado en 2004 durante una emboscada en una ciudad
cercana a Bagdad.
De acuerdo con la carta publicada en
Internet, un teniente advirtió a la californiana que de ser
detenida nuevamente "no saldría de prisión hasta enero de
2006".
"Aprecio la advertencia del
oficial, pero yo pienso volver a protestar esta misma tarde, y luego
mañana. No puedo vivir tranquilamente con un gobierno que no
permite a sus ciudadanos recordar a seres queridos", comentó
Sheehan.
Yo tengo un mensaje para todos los
norteamericanos: debemos invertir todos nuestros esfuerzos en paz
para el futuro, y en lograr que nuestros hijos regresen de esa
conflagración irracional, agregó.