NACIONES
UNIDAS, 26 de octubre (PL).
— El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, dijo hoy
en Ginebra que la situación en Paquistán es desesperada.
"Estamos aquí para alertar al
mundo sobre las necesidades de las víctimas del terremoto en el sur
de Asia. Estamos en una carrera contra el reloj", expresó
Annan.
En un encuentro con la prensa durante
la celebración en esa ciudad suiza de una conferencia ministerial
de apoyo a esa región asiática, afirmó que en pocas semanas la
nieve llegará y todavía hay personas sin albergue.
Con anterioridad, Annan habló a esa
reunión sobre asistencia a las comunidades afectadas por el sismo
en el sur de Asia y reiteró la necesidad de prevenir una segunda
ola de muertes en Paquistán y más sufrimientos.
Aunque nadie puede detener un
terremoto, "nosotros tenemos el poder de detener la próxima
ola, la de muertes y desesperanza debido a las enfermedades y
temperaturas heladas", agregó.
Para alcanzar que la ayuda llegue a
todos los necesitados, el Secretario General de la ONU dijo que se
requieren más fondos, más logística y más mano de obra.
"Cada dólar, euro o yen
ofrecido hoy salvará vidas, cada helicóptero entregado ayudará a
rescatar a los heridos, entre ellos miles de niños, cada albergue
que se levante salvará una familia del ataque del invierno",
dijo.
Cada puente entre Paquistán e India
ayudará a llegar a los necesitados, añadió Annan.
En este encuentro de emergencia en
Ginebra, Naciones Unidas aumentó a 550 millones de dólares el
pedido de ayuda internacional.
Ese nuevo estimado tuvo en cuenta
que, a 18 días de la catástrofe, el panorama revela que el nivel
de devastación humana y económico no tiene precedentes en la
historia del subcontinente asiático.
Jan Egeland, subsecretario general de
las Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios y coordinador de la
Ayuda de Emergencia de ONU, advirtió la necesidad de tener muchos
más recursos en próximos días para salvar "a cientos de
miles aún en riesgo de perder la vida".
Esta cantidad de dinero está
prevista para cubrir las necesidades de los próximos seis meses y
de ellos 137 millones estarán destinados a logística —incluyendo
25 helicópteros adicionales— y 95 millones a albergue.
Según informó Egeland, 30 millones
de dólares serían para la administración de campamentos, 85
millones para alimentos, 55 millones para asuntos de salud y 41,6
millones de dólares para agua y sanidad.
El resto, precisó, estarán
destinados a educación, recuperación, protección y coordinación.
El Subsecretario General subrayó que
hasta ahora se cuenta con muy poco dinero comprometido, en total 67
millones de dólares que representan el 12 por ciento de los 550
millones de dólares solicitados.