En 12 de los 19 municipios de la
provincia de La Habana quedó restablecido el servicio eléctrico y
se trabaja intensamente para llevarlo a los siete restantes en las
próximas 48 horas.
Edel Gómez, director de la Unidad
Básica Eléctrica del territorio, dijo a la AIN que faltan Santa
Cruz del Norte, Caimito, Guanajay, Alquízar, Batabanó, San
Nicolás de Bari y Melena del Sur, y que de los 36 circuitos de la
provincia resultaron dañados 16 por el huracán Wilma.
Han sido priorizadas las fuentes de
abasto de agua, instituciones de salud, albergues, centros de
elaboración, panaderías y otros lugares de importancia económica
y social, donde se instalaron grupos electrógenos.
El Consejo de Defensa Provincial
informó que aún restan 14 mil 710 personas evacuadas en albergues,
y extendió un reconocimiento a las 43 mil 237 familias habaneras
que ofrecieron sus casas para acoger a parientes y amigos, hermoso
gesto de solidaridad y humanismo.
Las presas acumulan el 73,08 por
ciento de su capacidad común, y ya vierten los embalses Aguas
Claras, Pinillo, San Francisco, Mosquito y Baracoa, explicó Abel
Salas, director provincial de Recursos Hidráulicos.
Añadió que el territorio acumula en
lo que va de año un promedio de mil 827 milímetros de lluvia, por
lo que se pronostica sobrepasar el récord para un año, que data de
1958, cuando se registraron mil 873.
El abasto de agua quedó restablecido
totalmente en 10 municipios y se tomaron medidas para suministrarla
con pipas a la población de los nueve restantes, hasta la próxima
recuperación de ese servicio.
La agricultura, instalaciones de
salud, las comunicaciones y los viales no reportan daños
significativos.
Iván Ordaz, presidente del Consejo
de Defensa Provincial, se refirió al duro golpe de agua que
recibió la playa de Baracoa, en Bauta, donde se destruyeron varias
casas.
Inmediatamente fuerzas constructoras,
con equipos pesados y 10 camiones, iniciaron la recogida de los
escombros, expuso y subrayó que es apreciable la movilización
popular en función de la limpieza e higienización de las áreas
dañadas por el meteoro. (AIN)