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Tras la tempestad, la recuperación
Lourdes
Pérez Navarro
lourdes.p@granma.cip.cu
Mientras
anoche el huracán Wilma se alejaba de las costas de la Florida y se
adentraba en el océano Atlántico, persistían las severas
inundaciones provocadas por las penetraciones del mar en las zonas
de la costa norte del occidente de nuestro país.
Imágenes proyectadas
durante la Mesa Redonda Informativa de ayer mostraron zonas de los
municipios capitalinos de Centro Habana, La Habana Vieja, Plaza de
la Revolución, Playa y La Habana del Este, en las que a partir de
la 1:50 a.m. de este lunes el mar penetró, en algunos lugares más
de 700 metros.
Comandos de bomberos,
botes, camiones, medios de rescate y salvamento, combatientes de las
Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior,
ambulancias y personal médico, carros altoparlantes y otros equipos
técnicos "tomaron" las calles para informar y evacuar a la
población, prestarle asistencia médica, y entregar agua y
alimentos a quienes los necesitaran.
Algunos vecinos
compararon la actual penetración del mar con la ocurrida durante la
Tormenta del Siglo ( marzo de 1993), aunque el doctor José Rubiera,
jefe del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología,
comentó que "no se pueden comparar las inundaciones unas con otras,
todas son penetraciones fuertes". Esta lo es, advirtió, y recordó
también otras sucedidas en los años 1977 (provocada por un frente
frío) y 1986 (cuando el paso del huracán Juan).
El fuerte oleaje ha
hecho perder de vista el muro del malecón habanero que en algunas
secciones fue derribado. Al oscurecer permanecían bajo el agua
partes de las avenidas del Puerto, Prado, Paseo y la calle Línea,
los túneles de Línea y Quinta Avenida, por solo mencionar algunos
puntos, pero estas penetraciones, advirtió Rubiera, irán
disminuyendo paulatinamente, al ir cediendo los fuertes vientos. El
mar volverá a la normalidad este martes, dijo.
Eso esperan los más de
31 000 habitantes evacuados del municipio de Plaza y los pobladores
de las áreas de los Consejos Populares de Santa Fe, Cubanacán y
Miramar, los más perjudicados del municipio de Playa, para poder
iniciar la recuperación de las más de 2 000 viviendas dañadas, la
limpieza de cisternas contaminadas con agua de mar, la reparación
de entidades económicas y de viales dañados como consecuencia del
paso del Wilma. Las playas habaneras de Baracoa y El Cajío muestran
similar situación.
Los poblados pinareños
de Minas de Matahambre —punto por donde el huracán pasó más
cerca— Puerto Esperanza, La Palma y playa El Pajarito, reportaron
penetraciones del mar de hasta 200 metros, daños en cubiertas de
viviendas, derribo de postes y cables eléctricos y pérdidas de
productos agrícolas, entre estos, plátano y café.
Ante esta situación el
coronel Luis Ángel Macareño, segundo jefe del Estado Mayor
Nacional de la Defensa Civil, hizo un llamado a mantener la
disciplina y la organización, y a no cometer imprudencias que
puedan costar pérdidas de vidas humanas, algo que se ha podido
evitar hasta el momento.
Recordó que
considerando que las afectaciones de las provincias de Pinar del
Río, Ciudad de La Habana y La Habana, no han sido de la misma
magnitud en todas partes, a las tres de la tarde de ayer se decidió
pasar a la fase recuperativa a los municipios que ya no reciben los
embates del huracán Wilma, en correspondencia con la apreciación
que realicen los Consejos de Defensa de estas provincias, y mantener
en fase de Alarma solamente a los territorios con inundaciones
provocadas por las penetraciones del mar y las intensas lluvias. |