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El oleaje golpeó fuerte en Playa
Reynold
Rassí
rassi@granma.cip.cu
Casas, comercios e
instalaciones sociales dañados por la acción de las olas,
penetración del mar hasta casi un kilómetro de extensión,
evacuación de cientos de personas en anfibios y otros medios de
transporte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, era el ambiente
que primaba desde las primeras horas del amanecer de ayer en el
pueblo de Santa Fe, municipio de Playa, al este de la capital.
Aún sin cesar el oleaje y la penetración del mar, se iniciaba parte de la recuperación con la recogida de escombros de casas dañadas y otros desechos sólidos, en Santa Fe.
En su tránsito hacia
los cayos de la Florida, y a unos 150 kilómetros de la costa norte
cubana, el huracán Wilma provocó severas marejadas y fuertes
penetraciones del mar que originaron grandes inundaciones en el
litoral norte.
La Zona de Defensa de
Santa Fe, instalada en el policlínico principal de ese poblado, era
un verdadero ajetreo donde se concentraban las fuerzas que dirigían
todo el proceso de evacuación y atención a los damnificados.
Allí conversamos con
Humberto Camilo Torres, presidente del Consejo de Defensa Municipal
de Playa, quien nos explicó que las zonas más dañadas de Santa Fe
eran las de los Bajos de Santa Ana, La Puntilla y calle Primera,
donde las olas golpearon con fuerza y por ser áreas bajas la
penetración del mar fue mayor, con inundaciones de más de un metro
de altura.
"Ha
habido serios daños, pues han sido muchas las horas de penetración
del mar y muy fuerte el oleaje.
"Lo
principal ha sido evitar pérdidas de vidas humanas, por eso desde
el domingo se comenzó la evacuación de personas que vivían en
esas zonas bajas y de peligro. Ha habido que evacuar alrededor de 3
000 personas. Tan pronto baje el nivel de las aguas comenzaremos a
trabajar intensamente para volver a la normalidad."
Junto a las tropas de
las Fuerzas Armadas Revolucionarias participaban las del Ministerio
del Interior, que controlaban el orden y el tránsito en las vías
para evitar accidentes. También se contó con el apoyo de todo tipo
de transporte para el traslado de los evacuados a lugares seguros y
otras tareas de aseguramiento.
En la calle Primera,
entre 296 y 298, diversas casas cuyos fondos dan al mar fueron
destruidas parcialmente por las fuertes olas. Pudimos apreciar
algunas en las cuales el mar aún golpeaba. Jesús Pérez Cabrera,
quien vive en el número 29 602 de esa calle, nos entra a su casa
invadida por el mar.
"Yo
vivo aquí hace 18 años y ningún otro huracán, ni siquiera la
Tormenta del Siglo en marzo de 1993, provocó tal oleaje ni tanta
penetración del mar. Las marejadas comenzaron sobre las dos y tres
de la madrugada, y como usted ve, son las tres de la tarde y no han
cesado."
Al salir de Santa Fe,
aún con las olas batiendo, numerosos camiones y equipos buldozer
con cargadores frontales, de Servicios Comunales y de la
Construcción, comenzaban en las zonas menos inundadas a recoger los
escombros, partes de árboles y otros desechos sólidos, que en
centenares de metros cúbicos se encontraban por las calles.
EN OTRAS ÁREAS DE
PLAYA
Durante un recorrido por
el municipio de Playa el equipo de periodistas de Granma pudo
apreciar el golpe del mar en las instalaciones y viviendas de
Jaimanitas, y en la calle Primera, desde 84 hasta Cero, con
penetración del mar hasta la calle Tercera.
Integrantes de las Zonas
de Defensa y miembros del Ministerio del Interior controlaban el
movimiento de personas y vehículos para evitar pérdidas de vidas y
accidentes. Era imposible por las inundaciones poder llegar a la
calle Primera. En el recorrido pudimos conocer que numerosas
instalaciones como El Comodoro, el Acuario Nacional, el teatro Karl
Marx y otras fueron también penetradas por las aguas. |