MÉXICO, 25 de octubre (PL).
— Cancún, el más afamado de los balnearios
del Caribe mexicano, cerrará el año turístico a media máquina y
sólo con la mitad de la planta hotelera en operaciones, estimó hoy
un alto directivo del sector.
Para la temporada vacacional de
Navidad, un 50 por ciento de las capacidades (unas 15 mil
habitaciones) estarán listas para recibir clientes, señaló el
director general del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur),
John McCarty.
En declaraciones a la radio local, el
titular de Fonatur rechazó que Cancún se encuentre totalmente
destruido tras el paso del devastador huracán Wilma, de máxima
categoría (cinco) en la escala Saffir-Simpson.
En 30 días, buena parte de los
hoteles estarán brindando servicio, insistió McCarty, quien
señaló que tanto en la Riviera Maya como en Playa del Carmen
algunas instalaciones ya comenzaron a trabajar.
Según reportes del diario El
Universal, actualizados en su versión digital, todos los hoteles de
Cancún, Playa del Carmen, Isla Mujeres y Cozumel fueron afectados
por el poderoso meteoro, que además derribó 10 mil postes y 200
torres de transmisión de energía eléctrica.
Por otra parte se conoció que este
martes se reiniciaron las operaciones en el aeropuerto internacional
de Cancún, y con ello la evacuación de alrededor de 38 mil
turistas que se habían quedado varados allí y en la Riviera Maya.
Desde el viernes pasado fue necesario
suspender unas 300 operaciones aéreas diarias en esa terminal, lo
que contribuyó a que el sector turístico estime pérdidas diarias
de 15 millones de dólares sólo en ese conocido balneario.
Hoy, el portavoz de la Presidencia de
la República, Rubén Aguilar, descartó que fuera a decretarse el
estado de sitio o toque de queda en Cancún, ante el desmesurado
pillaje prevaleciente en las zonas afectadas por el huracán.
Insistió asimismo en que el Gobierno
federal cuenta con los recursos suficientes para atender la
emergencia y está en condiciones de canalizar con ese fin unos 25
mil millones de pesos (alrededor de dos mil 500 millones de
dólares).
De acuerdo con los primeros estimados
del gobierno de Quintana Roo, más de 846 mil personas resultaron
damnificadas en esa entidad por Wilma, que provocó además la
muerte de una docena de personas, aunque no todas relacionadas de
manera directa con el fenómeno.