WASHINGTON, 25 de octubre (PL).
— La activista civil norteamericana Cindy Sheehan anunció hoy que
prevé atarse a la verja de la Casa Blanca como continuación de su
cruzada antibélica en Estados Unidos.
Yo voy a ir a Washington. Voy a dar
un discurso al frente de la Casa Blanca, y después me voy a amarrar
a la cerca para exigir al gobierno que retire nuestras tropas de
Iraq, explicó Sheehan en una entrevista difundida este martes por
el diario ABC News.
"Probablemente la policía me
arrestará, pero cuando me liberen, nuevamente regresaré y haré
otra vez lo mismo", subrayó la californiana.
Cada soldado estadounidense que muere
en Iraq, apuntó, más que un número, es una tragedia innecesaria.
He estado trabajando duro para terminar con esa insensatez, pero
después que mi hijo murió otros mil 400 militares perdieron su
vida.
Varias agrupaciones antibelicistas
planean organizar una parada con velas encendidas frente a la Casa
Blanca cuando llegue a dos mil la cifra de muertes de efectivos en
Iraq, un hecho que podría suceder esta semana.
La coalición agresora contra el
gobierno de Saddam Hussein, liderada por Washington, comenzó en
marzo de 2003. Hasta el presente, mil 999 soldados norteamericanos
han muerto en esa contienda, y más de 14 mil 300 militares
resultaron heridos.
Cindy Sheehan prometió al pueblo
estadounidense que continuaría su campaña contra la guerra en el
Medio Oriente hasta que la totalidad de las tropas norteamericanas
regresen a este país.
La activista regresó a inicios de
octubre a su casa en la comunidad de Oakland, luego de un largo
recorrido por toda la nación y de protagonizar una vigilia de un
mes frente al rancho de veraneo del presidente George W. Bush, en el
estado de Texas.
Luego de convertirse en el paradigma
internacional del antibelicismo, la californiana fue recibida como
una heroína en una audiencia popular celebrada en su localidad.
Seré una madre apenada hasta que
muera, por las mentiras que perjudicaron a mi hijo, dijo Sheehan.
Continuaré la lucha hasta que las tropas regresen a casa. Nuestra
gente está yendo a Iraq a morir, y debemos evitar ese hecho a toda
costa, añadió.
Su hijo de 24 años, Casey, resultó
muerto en abril de 2004 durante una emboscada en la Ciudad de
Sadr, pocas semanas después de su llegada al país árabe.
Junto a Sheehan, la asociación de
Familias de la Estrella de Oro por la Paz también exhortó a
movilizar al pueblo de Estados Unidos contra la guerra en el Medio
Oriente.