BAGDAD, 25 de octubre (PL).
— La Comisión Electoral Iraquí informó hoy la aprobación del
proyecto constitucional —efectuado hace 10 días— con el 78,59
por ciento de los votos a favor y el 21,41 en contra.
Los resultados en la provincia
norteña de Nínive, con los que la oposición contaba para bloquear
al documento, no resultaron lo suficiente para ello.
A pesar de ser un territorio habitado
en su mayoría por musulmanes sunitas, el documento sólo fue
rechazado por el 55 por ciento y no por las dos terceras partes que
se requería para detener el proceso definitivamente.
En círculos islamitas de la rama
sunita se alega que Nínive fue foco de fraude en el escrutinio del
referendo, difundió el sitio web árabe Al Bawaba.
Otras dos, Salh Ad Din y Al Anbar,
alcanzaron el 66 por ciento de los votos negativos, pero en
correspondencia con la ley electoral se requería que otra provincia
obtuviera el mismo resultado.
Farid Ayar, uno de los funcionarios
de la Comisión Electoral, alabó la aprobación del proyecto al
considerar que "esto es un paso civilizado que ayudará a poner
a Iraq en el camino de la verdadera democracia".
La tasa de participación en la
consulta fue del 63 por ciento de los 15 millones de empadronados.
Continuar poniendo en práctica el
proyecto aprobado constituye abocar a este país a su fragmentación
en tres Estados, uno de base étnica en el Kurdistán iraquí y
otros dos de tipo confesional, uno musulmán chiíta en el sur y a
otro en el centro, islámico sunita.
Ese criterio de observadores parte de
que el documento conduce a la existencia de una federación con un
centro más o menos débil, lo cual puede conducir a la secesión.
La reacción de las Naciones Unidas
por los resultados del referendo fue marcada por los calificativos
de exactos y creíbles.
Carina Perelli, jefa del equipo de la
ONU para asistir al gobierno iraquí en la consulta, manifestó que
en el proceso se mantuvo el control y en conjunto fue verificado.
La funcionaria añadió que la
realización del escrutinio resultó satisfactoria.