Publican documento inédito sobre
muerte de Agramonte
Un documento español sobre la caída
en combate del Mayor Ignacio Agramonte, se conserva en el Museo
Provincial de Historia de Sancti Spíritus, el que aporta nuevos
elementos de aquel suceso.
La edición del semanario Escambray
explica que una hoja del periódico Gaceta de La Habana, del 26 de
mayo de 1873, reproduce la comunicación que hace el General Valeriano
Weyler, entonces jefe de la Primera División del Ejército español,
que operó en aquella acción.
El periodista e historiador Pastor
Guzmán, señala que existen coincidencias y divergencias entre el
parte colonial y lo explicado por el Mayor General espirituano
Serafín Sánchez, participante en la acción y quien hizo exhaustivo
relato en ocasión del aniversario 20 de la caída de Agramonte.
Entre los aspectos más sobresalientes
es que tanto la versión de Weyler como la de Serafín, coinciden en
la muerte en combate del jefe mambí, descartando las versiones de que
fue asesinado por un desertor cubano.
Ambas reseñas, además, reconocen lo
cruento y fiero del encuentro y el empuje de los mambises quienes en
número dos veces menor y mal armados ocasionaron cuantiosas bajas a
los peninsulares en los potreros de Jimaguayú.
Por su parte, el jefe militar español
reconoce haber encontrado y enterrado medio centenar de cadáveres de
la tropa del fallecido teniente coronel peninsular Leonardo Abril, en
el choque ocurrido el 7 de mayo, con las huestes comandadas por
Agramonte.
Sin embargo, mientras el relato de
Weyler, considera haber causado unas 80 bajas a los mambises y solo 35
de su tropa; Sánchez, considera que los insurrectos tuvieron 20 y
ocasionaron muchas más a sus contrarios.
El referido pliego y otros documentos
sobre el prócer fueron recuperados en 1985 de la casa de la familia
espirituana Mendigutia y pertenecían al archivo personal del teniente
coronel camagüeyano Francisco de Arredondo y Miranda.
Ignacio Agramonte, el Mayor, murió
heroicamente el 11 de mayo de 1873, y su cuerpo fue quemado por los
colonialistas, para evitar que su tumba fuera lugar de veneración de
los independentistas. (AIN)