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Aldabonazo a la Humanidad
En diálogo con
Granma, Carlos Rodríguez Almaguer, presidente del Movimiento
Juvenil Martiano, ofrece sus opiniones acerca del necesario estudio
del pensamiento de nuestro Héroe Nacional para la supervivencia de
la especie humana
SILVIA BARTHELEMY
silvia.bs@granma.cip.cu
Desde
niño Carlos Rodríguez Almaguer sintió una "poderosa pasión" por
la obra de José Martí. A la edad de 6 años en su pueblito natal
de Manatí, provincia Las Tunas, leyó por primera vez el libro La
Edad de Oro, y confiesa que mientras repasaba las páginas de
ese "mágico" texto, escrito por nuestro Héroe Nacional para los
niños y las niñas de América, nació para él una "profunda
empatía" con las ideas y el pensamiento del Apóstol.
Hoy es un joven de 33
años que tiene la responsabilidad, como Presidente del Movimiento
Juvenil Martiano, de promover en las nuevas generaciones de cubanos
el estudio y el acercamiento al legado del Apóstol, pues considera
que constituye una fuente inagotable de espiritualidad y motivación
para el mejoramiento humano y para la utilidad de la virtud.
Martí, afirma,
significa la concreción más alta del ser humano porque reunió en
sí las cualidades que hacen grande al hombre: la capacidad de
responder al odio con amor, de unir a un pensamiento y una acción
radical, un espíritu de armonía que buscan la paz y la concordia
de los hombres.
Carlos considera,
además, que las tesis fundamentales de ese mundo nuevo, necesario,
mejor y posible que urge construir para y por la supervivencia de la
Humanidad, están estrechamente ligadas al pensamiento humanista de
José Martí, y corresponde a la juventud, asegura, estudiarlo,
sistematizarlo, practicarlo.
Por ello la nueva
generación tendrá su espacio en la Conferencia Internacional Con
todos y para el bien de todos que se celebrará en La Habana del 23
al 26 de octubre, encuentro que reunirá a 173 delegados de 32
países quienes dialogarán, entre otros temas, sobre la necesidad
de llevar a la práctica las ideas de Martí para lograr el
mejoramiento social y humano en el mundo, y salvar la vida en el
planeta.
En ese intercambio se
alzarán también las voces de los jóvenes, resaltó Carlos, pues
hemos organizado el foro juvenil martiano "La voz y la acción de la
juventud por un mundo mejor" en el que participarán amigos de
Venezuela, Panamá y España.
Se presentarán 10
ponencias en tres paneles y se debatirán, dijo, temas como la
participación de la juventud bolivariana en la construcción del
socialismo del siglo XXI, proclamado y defendido por el Presidente
venezolano Hugo Chávez; el concurso de la juventud panameña en la
defensa de la descontaminación del Canal de Panamá; y la
formación de valores en los escolares cubanos.
Creo que será un
intercambio amplio y enriquecedor, destacó. En él reflexionaremos
sobre temas actuales como la necesaria participación de la juventud
en función de cambiar al mundo y la realidad de cada uno de
nuestros países, de manera que las fuerzas del bien sean mayores
que las del mal.
Para el logro de ese
noble propósito opina Carlos que es necesario que los jóvenes
estudien la historia de cada nación y de la región
latinoamericana, esa América original, mestiza y culta de la que
habló Martí y que defendió Bolívar como un pequeño género
humano, pues en las manos de las nuevas generaciones está, sin
dudas, la posibilidad de transformar al mundo, precisó.
El siglo XXI tendrá que
ser la centuria de la plena vigencia del ideario ecuménico y
humanista de José Martí o desaparecerá nuestra especie,
sentenció, porque nuestro Héroe Nacional nunca pensó en su patria
pensando solo en la estrechez de Cuba.
"El
creía profundamente en la identidad universal del hombre y nos
enseñó que nadie tiene derecho a dormir tranquilo mientras haya un
hombre, un solo hombre infeliz, y es necesario hoy más que nunca en
que el mundo esta abocado a una crisis general que puede llevar a la
destrucción del planeta, pensar todos por el bien de todos; unir a
esos hombres de buena voluntad que aman y fundan para enfrentar de
una vez a los que odian y deshacen, para que el mundo pueda
salvarse, porque no se trata de la supervivencia de una ideología,
de un sistema social, sino de la supervivencia de nuestra especie."
Nunca como hoy es
necesario que los hombres dignos despierten y sepan aquella idea de
Martí de que "los malos no triunfan sino allá donde los buenos son
indiferentes; y donde el virtuoso se recata, el ambicioso vence".
Por ello, acotó, el
encuentro internacional Con todos y para el bien de todos será un
aldabonazo a la Humanidad, en aras de lograr que el espíritu
universal de amor, solidaridad, amistad y de paz pueda ganar la
guerra al desenfreno, al egoísmo, a la prepotencia y a la
irresponsabilidad de unos cuantos ambiciosos. |