Entregarán Premio Nacional de Cultura Comunitaria 2005

El acto será mañana sábado en el Teatro Nacional

Antonio Paneque Brizuela
paneque.b@granma.cip.cu 

El Premio Nacional de Cultura Comunitaria 2005 será entregado a cuatro personalidades y cuatro instituciones cubanas con trabajo relevante dentro del sector durante el periodo, en un acto en el Teatro Nacional a las 8:30 p.m. de mañana sábado.

La lista de personalidades incluye a Humberto Rodríguez García (Ciudad de La Habana), instructor de arte con más de 25 años en la formación de aficionados y de valiosas figuras de la Cultura nacional en el cine, la televisión y el teatro; Fernando Medrano Vireya (Camagüey), modelo de creador con incesante búsqueda en las raíces para la formación y desarrollo espirituales, desde la escuela Conjunto Artístico Maraguán.

También comprende a Juan Arjona González (Holguín), maestro de generaciones de instructores de arte en la especialidad de música, destacado por su labor formativa con aficionados y con la población, a través del rescate y preservación de la música popular y las tradiciones de la región; y a Alejandro Hartman Matos (Guantánamo), sobresaliente investigador, divulgador y promotor de la historia y la cultura de Baracoa, quien ha dejado huellas en la transformación sociocultural de las comunidades del territorio.

Entre las entidades que ganan este año el Premio Nacional de Cultura Comunitaria figuran el Centro Pablo de la Torriente Brau (Ciudad de La Habana), de emblemática labor promotora para jóvenes creadores, con alta significación para el quehacer comunitario; y la Casa de Cultura Gonzalo Castañón Gusdiño (Villa Clara), institución de base caracterizada por su impacto social como portadora de la Cultura nacional, en el desarrollo sociocultural de sus comunidades y en la promoción y preservación de la cultura popular y tradicional, a través de su labor docente y del movimiento de aficionados.

Completan la relación las Parrandas El Gallo y El Gavilán (Ciego de Ávila), movimiento cultural de toda la población, con más de 50 años de existencia, en función de la preservación y salvaguarda de sus tradiciones locales; así como la Guerrilla de Teatreros (Granma), movimiento de la escena comunitaria que resulta modelo en la integración de artistas profesionales y aficionados, y de organizaciones e instituciones locales y nacionales, en función del desarrollo sociocultural para zonas de difícil acceso de la provincia y de otros territorios del país.

 

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