NACIONES UNIDAS, 11 de octubre (PL).
— El gobierno de Estados Unidos fue
descalificado hoy por Cuba en materia de lucha contra el terrorismo
al ser emplazado a responder por la presencia en su territorio de
individuos y organizaciones terroristas que actúan contra la isla.
Virtualmente contra las cuerdas
durante un fuerte debate en esta sede mundial, la representación
diplomática estadounidense continuó siendo el blanco de
acusaciones cubanas por las torturas a prisioneros en las cárceles
de Abu Ghraib y Guantánamo.
"El gobierno de Estados Unidos
no tiene moral para hablar de derechos humanos, ni de democracia, ni
de compromiso contra el terrorismo", afirmó el funcionario de
la cancillería cubana Resfel Pino Álvarez.
La fuerte respuesta verbal de Cuba se
relaciona con una réplica estadounidense al discurso del embajador
de esa isla, Orlando Requeijo, durante los debates sobre el tema
referido a las medidas para eliminar el terrorismo internacional.
La representación de Washington
objetó las denuncias de Requeijo sobre la presencia impune en
territorio estadounidense del terrorista de origen cubano Luis
Posada Carriles, a la vez que continúan en prisión cinco
cubanos condenados por sus actividades para prevenir
agresiones y atentados de ese tipo contra la isla.
Posada Carriles está reclamado por
la justicia venezolana por su participación en el atentado que hizo
estallar en pleno vuelo a un avión comercial cubano con 73 personas
a bordo frente a las costas de Barbados en 1976.
En su respuesta, Pino Álvarez
emplazó a la misión estadounidense a que respondiera de manera
clara si era cierto o no que el gobierno del presidente George W.
Bush protege a Posada Carriles.
Con tal protección incumple su
obligación de enjuiciarlo o extraditarlo como lo establece la
Resolución 1373 aprobada por el Consejo de Seguridad a instancia de
Washington.
También exigió una respuesta sobre
el apoyo de los gobiernos estadounidenses a organizaciones
establecidas en el estado de la Florida que "han planificado,
organizado y llevado a cabo actos de terrorismos que han causado la
muerte a miles de cubanos".
"Es imposible eliminar el
terrorismo internacional si se condenan algunos actos terroristas y
a la vez se silencian, toleran, justifican e, incluso, se estimulan
otros", señaló el diplomático cubano.
Pino Álvarez denunció que el amparo
de terroristas como Posada Carriles en territorio estadounidense
constituye "un acto inmoral y una gran irresponsabilidad, así
como una afrenta a las víctimas del terrorismo en el mundo y sus
familiares".
Añadió que la idea de destruir a
Cuba y a su Revolución se ha convertido en una obsesión para las
autoridades estadounidenses, que por más de 45 años ha conducido
la política de Washington "por un camino tortuoso, lleno de
mentiras, errores, fracasos y desaciertos".
El diplomático dijo que el
terrorismo contra Cuba al igual que el bloqueo son
"instrumentos diseñados fríamente desde Washington como una
cruel política dirigida a poner fin al sistema económico,
político y social escogido libremente por los cubanos".