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Noche de reflexión
Silvia
Barthelemy
silvia.bs@granma.cip.cu
Una conversación entre
cubanos que comparten ideales comunes —el primero de todos
preservar la soberanía de su nación—, resultó el encuentro que
sostuvo en la noche de ayer Bruno Rodríguez, viceministro primero
de Relaciones Exteriores, con vecinos de la demarcación de
Cojímar.
Diálogo entre el Viceministro Primero de Relaciones Exteriores y los vecinos de Cojímar sobre el más reciente engendro anexionista del Gobierno de Estados Unidos.
La singular cita en esa
barriada capitalina tuvo como motivo dialogar acerca del anexionista
"Plan de transición para asistir a una Cuba Libre", firmado por el
presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y que define la
política hostil de la Casa Blanca contra nuestro país, cuyo
propósito esencial es destruir a la Revolución cubana, restaurar
el capitalismo e imponer nuevamente en nuestra tierra la dominación
imperialista.
Bruno Rodríguez
explicó a los presentes que ese engendro de más de 500 páginas y
en el cual se enuncian 11 medidas, pretende poner fin a las
conquistas sociales de la Revolución.
Algunas medidas ya se
han puesto en vigor, enfatizó Rodríguez. Entre ellas, una de las
más sensibles, y que constituye una nueva agresión contra la
familia cubana, es la restricción del número de veces (una cada
tres años) que un cubano residente en EE.UU. puede reunirse con su
familia en Cuba.
También son parte de
ese plan las crecientes y reiteradas afectaciones a los intercambios
culturales, deportivos y científicos entre ambas naciones; el
aumento del presupuesto asignado para financiar las actividades de
subversión de la contrarrevolución interna, que este año
ascendió a 59 millones de dólares, y el incremento de las
agresiones radio televisivas hacia nuestro país, que constituyen
una flagrante violación de las leyes internacionales, precisó.
Los vecinos escucharon
atentos cada detalle de las explicaciones del Viceministro, aunque
algunos, como Eva Espinosa (60 años de edad), no se resistían a
esperar a que el ponente terminase, para opinar ellos también.
Sentada a mi lado me
comentó bajito: "Ese Presidente está enloquecido; al parecer no
conoce nada de la historia de Cuba ni de quiénes somos los cubanos
que echamos de este país a los colonizadores españoles, primero, y
luego a los yankis que quisieron dominarnos".
En voz alta y muy a
nuestra manera, Arístides Barrientos expresó: "Ese señor, antes
de perder su tiempo anunciando medidas que nunca tendrán cabida,
debe ocuparse de atender a su país y destinar sus dólares a los
miles de pobres, desempleados y damnificados por las catástrofes
naturales y sociales que tiene bajo su propio techo".
Mientras, el adolescente
Adrián Salomón, que aunque no vivió el capitalismo conoce por las
noticias y la Historia que ese sistema no es el paraíso que muchos
piensan, añadió que en la reciente tragedia de Nueva Orleáns, los
pobres quedaron solos y desprotegidos.
La noche estuvo
salpicada por lluvias, pero también llovieron las manifestaciones
de apoyo incondicional a nuestro sistema social, y fue ratificado
por los asistentes el compromiso de defender la Revolución,
equivalente al de defender nuestros derechos, nuestras libertades,
nuestra vida. |