WASHINGTON, 4 de octubre (PL).—
Una asociación civil de Pensilvania anunció hoy que pretende
respaldar la construcción de un muro en la frontera con México,
aunque el plan implica un desembolso cercano a seis mil 500 millones
de dólares.
El proyecto fue divulgado bajo la
proclama "Necesitamos una barda" y es patrocinado
fundamentalmente por grupos de estadounidenses religiosos y
conservadores con el fin de inhibir la inmigración indocumentada
que califican "fuera de control".
Tales gremios ciudadanos señalaron a
medios de prensa que entre 10 y 20 millones de inmigrantes ilegales
que viven actualmente en territorio norteamericano representan un
riesgo para la seguridad nacional por el incremento de los cruces
fronterizos, mientras provocan un alza de impuestos.
Se supone que en una eventual
construcción de tal murallón sería utilizada la más sofisticada
tecnología existente en Estados Unidos y el tapiado cubriría los
tres mil kilómetros de frontera con México, donde además se
apostarían unos 150 mil oficiales para asegurar la zona,
confirmaron las fuentes.
Por su lado, funcionarios de aduana
indicaron este martes que el número de inmigrantes ilícitos
muertos en el intento de cruzar la frontera marcó una cifra
récord: un total de 464 personas fallecieron durante el año fiscal
que terminó el 30 de septiembre pasado.
Las estadísticas demuestran que
estos cómputos significan un aumento de los decesos en el orden de
un 43 por ciento respecto al periodo anterior.
Las principales causas de muerte
fueron las altas temperaturas de junio y julio pasados, aunque
muchos potenciales inmigrantes perdieron la vida en accidentes de
transito o simplemente se ahogaron.
Entretanto en Estados Unidos,
millones de inmigrantes esperan poder normalizar su situación luego
que el senador republicano John McCain y el demócrata Edward
Kennedy presentaron recientemente en el Congreso un plan de reforma
a la ley migratoria doméstica.
Se trata de un proyecto bipartidista,
pero Erika Bernal, portavoz de la Asociación de Funcionarios
Latinos Electos, recordó a reporteros que existe oposición
especialmente dentro del Partido Republicano.
La idea incluye una cláusula para
trabajadores invitados, otra de los llamados empleados temporales y
la opción de regularizar la condición de millones de extranjeros
que ya están en este país, "siempre y cuando cumplan con
determinadas condiciones", aclararon los congresistas.
Empero lo cierto es que luego de los
atentados del 11 de septiembre de 2001, todos los esfuerzos legales
para modificar la estricta ley de inmigración en Estados Unidos han
resultado ineficaces.
En el norteño país viven y trabajan
hoy día unos 10 millones de indocumentados, la mayoría hispanos.