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La greco también pudo terminar segunda
Pero le falló su
hombre más seguro
RAFAEL PÉREZVALDÉS
rafael.p@granma.cip.cu
Una
revisión de los números, pertenecientes a los recién concluidos
Mundiales de Lucha, en Budapest (Hungría), permite comprobar que
los luchadores cubanos del estilo grecorromano también pudieron
haber terminado en segundo lugar, como lo hicieron los de la libre.
Claro, con una puntuación inferior y dos medallas menos...., ¡pero
en segundo!
Se
fueron hasta el quinto puesto, según la información extraoficial
que llevamos a punta de lápiz, principalmente por una razón: su
hombre más seguro, Roberto Monzón, subcampeón olímpico de los 60
kilogramos, perdió en su primer combate con un rival al que no le
encontramos aval.
No hacía falta ni
siquiera una medalla del capitalino, ni un cuarto lugar ni un quinto....
Lo único que era necesario era que llegase hasta un octavo puesto,
que hubiese propiciado tres unidades, buenas para haber aventajado
27 a 26 a los rusos que, por cierto, perdieron su segundo Mundial,
ahora contra los locales húngaros, antes por obra de los cubanos en
Patras'01.
Esta vez al oro de
Mijail López (120 kg) y al bronce de Alaín Rivas (66 kg), quienes
aportaron 10 y 7 rayitas, respectivamente, se unieron para aportar
puntos Lázaro Rivas (seis en los 55) y Luis Méndez (uno en los
84).
Hubo solo cinco países,
incluido el nuestro, que lograron puntear en cuatro de las siete
divisiones: Hungría (seis, campeona, con 39), Ucrania (cinco,
séptima, 21), Bulgaria (cuatro, cuarta, 24) y Cuba (cuatro, 24,
quinta). ¡Ni siquiera Rusia (tres, segunda, 26)!
Monzón, de 27 años de
edad, había demostrado una estabilidad inusual al ganar medallas en
la competencia fundamental de cada uno de los cuatro años
anteriores: los mundiales del 2001, 2002 y 2003, así como en
Atenas'04. Ese expediente lo convertía en el grequista cubano más
seguro.
Ahora no pudo lograr sus
deseos, así sucede con frecuencia en el deporte, pero el desquite
pudiera estar ya gestándose... |