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Tarea Álvaro Reynoso
Ni estampida ni baja masiva de técnicos
JUAN VARELA PÉREZ
juan.pvp@granma.cip.cu
La gran mayoría de los
técnicos azucareros desafían los necesarios cambios introducidos
en el sector por la Tarea Álvaro Reynoso, y asumen hoy con ejemplar
disciplina nuevas e importantes misiones.
Los azucareros han encontrado en la reorganización magnífica oportunidad para recalificarse.
Ni estampida ni baja
masiva, como algunos piensan, señaló Tirso Sáenz Coopat,
presidente de la Asociación de Técnicos Azucareros de Cuba (ATAC).
Puede afirmarse, dijo, que desde el inicio de la Tarea los técnicos
y profesionales actualmente en otros organismos —según datos de
la Dirección de Recursos Humanos del Ministerio del Azúcar (MINAZ)—
representan apenas el 5%. Al medirlo con las bajas de etapas
precedentes, este movimiento se considera normal.
Cierto que técnicos
excelentes, de experiencia, han pasado a otras empresas, incluso
algunos ocupan cargos de dirección, y por ser muy conocidos ofrecen
la imagen de un traslado masivo.
Sáenz elogió la
actitud de quienes se han recalificado sobre la marcha, y
actualmente, desde otras posiciones, como si todavía fueran "azucareros
puros," trabajan por la diversificación, aumentar la eficiencia y
bajar costos en la industria y en la caña, o impulsan la
producción de alimentos en granjas agropecuarias.
La ATAC laboró desde la
primera etapa de la Álvaro Reynoso (2002-2005), por demostrarle a
sus miembros la necesidad de este proceso de reestructuración y
abrir espacios a la información cientifico-técnica, estimular la
capacitación y el intercambio de conocimientos con entidades
nacionales e internacionales.
Aunque la institución
participa en las comisiones ejecutivas creadas por el MINAZ —subraya—,
no estamos satisfechos, pues consideramos que se puede hacer mucho
más. Ello reclama, por supuesto, que la ATAC introduzca acorde con
las exigencias de estos tiempos, modificaciones en su dinámica,
forma y estilo de trabajo para no quedarse atrás.
El técnico, afirma,
tiene que convertirse en una persona sistemática e integralmente
actualizada, con mentalidad muy flexible para garantizar en todo
momento la eficiencia; en activo catalizador y protagonista del
cambio.
Al referirse a la
superación, apunta que los cursos surgidos a raíz , y como parte,
de la Tarea no son, ni mucho menos, paliativo para solucionar el
empleo de los hombres y mujeres que laboraban en los centrales
desactivados. Sería de miopes verlos así.
La Álvaro Reynoso
surgió al fragor de la Batalla de Ideas que hoy se libra bajo la
dirección del Comandante en Jefe Fidel Castro, y uno de sus
objetivos más importantes es la elevación de la cultural general
integral de nuestro pueblo.
Para asumir los retos
actuales se requiere de hombres y mujeres altamente capacitados. Los
azucareros han encontrado en la reorganización una magnifica
posibilidad para recalificarse y ser más útiles.
Califica de rotundo
éxito la incorporación de más de 7 000 técnicos azucareros como
docentes ( una parte de ellos a tiempo completo) por tener fuerte
dominio teórico y experiencia capaces de llegar más fácilmente no
ya al alumno sino a su compañero, en el quehacer diario; sabe cómo
piensa y vive, cuáles son sus intereses. En nuestro país se cumple
aquello que tantos pregonan y pocos aplican en el mundo, de que la
capacitación es una inversión y no un gasto.
Considera que la
institución que preside —la más antigua de su tipo en Cuba—
requiere en la segunda etapa de la Tarea Álvaro Reynoso ser más
activa y señalar de manera oportuna y constructiva los errores, y
propiciar que la capacitación de técnicos y profesionales sea
sistemática. |