En lo que va de este año

Cero mortalidad infantil en las montañas granmenses

Igual resultado reportan en muertes maternas. Todo el territorio se encuentra atendido por médicos y enfermeros en 137 consultorios y un hospital rural

PEDRO MORA

GRANMA.— Bajo el suelo de numerosos sitios de la Sierra Maestra yacen tumbas inéditas, mudos testigos de un doloroso pasado carente de atención médica.

Eustorgio Rosales Chávez, con sus 85 años, conoce bien las tragedias de aquellos años, antes del triunfo de la Revolución en 1959, cuando desde las montañas de Guisa debían trasladar a los enfermos en hamacas hasta el llano, tras largas horas de difícil peregrinar. Muchos de ellos morían en el camino.

Foto: AGUSTÍN SAMEn medio de la Sierra Maestra funciona el hospital Juan Manuel Márquez, de Victorino.

El área de la Sierra Maestra enmarcada en los límites de la provincia de Granma reportaba, antes de 1959, una mortalidad infantil superior a los 120 niños menores de un año fallecidos por cada mil nacidos vivos.

Para satisfacción de los serranos, aquella triste realidad fue borrada. Desde los primeros años del triunfo revolucionario los servicios de Salud llegaron al lomerío acompañando a la educación y a otras mejoras.

Las estadísticas demuestran que en este 2005 las mortalidades infantil y materna en las montañas granmenses se mantiene en cero junto al favorable estado de otros indicadores, reflejo de una calidad de vida superior.

Foto: AGUSTÍN SAMLa tecnología de punta instalada en hospitales del llano también está al servicio de los montañeses.

Todo el territorio montañés se encuentra atendido por médicos y enfermeras mediante 137 consultorios y el hospital rural Juan Manuel Márquez, en el poblado de Victorino. Gracias a esta generalización de la atención médica, las enfermedades transmisibles muestran un considerable descenso.

Con la entrada en septiembre de 41 egresados de la Facultad de Ciencias Médicas de Granma, ascienden a 141 los galenos que prestan servicios en las montañas, de los cuales 24 son especialistas.

A ellos se une la labor de las 81 salas de televisión que funcionan como centros de rehabilitación, 12 casas maternas para el cuidado de embarazadas radicadas en hogares campesinos con todas las condiciones, además del servicio estomatológico, laboratorios clínicos y las farmacias de montaña.

Están responsabilizados con la salud bucal de los vecinos 14 especialistas en 18 sillones fijos y uno móvil por cada municipio. En el primer semestre ofrecieron 34 696 consultas y centenares de charlas acerca de la educación sanitaria.

Favorece al sistema de Salud en el abrupto territorio contar con comunicaciones en el 83,9% de los consultorios comunitarios del médico de la familia. La solicitud de ayuda o la coordinación con los hospitales es posible por medio de plantas de radio y teléfonos.

Viajando a las cabeceras de los municipios tienen a su disposición ultrasonido, y en Bayamo y Manzanillo pueden encontrar tomografía axial computarizada, modernos equipos de química analítica y la consulta externa de Cardiología que complementa los cuidados intensivos coronarios en el hospital Carlos Manuel de Céspedes.

En los dos principales centros hospitalarios del territorio están instalados 27 riñones artificiales que acercan este tratamiento al paciente. La microcirugía con implante de lente intraocular se realiza en dos centros de Bayamo y Manzanillo.

Todos estos servicios del sistema de Salud constituyen un verdadero impacto en zonas del Plan Turquino que posibilitan al montañés disfrutar de los avances científico-técnicos, y ponen a su alcance lo que antes les resultaba muy distante.

 

 

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