|
Septiembre, el de mayor actividad ciclónica
ORFILIO PELÁEZ
pelaez@granma.cip.cu
La presencia simultánea
de dos o más ciclones en septiembre no constituye un hecho
excepcional, pues este es el mes en el cual históricamente se
forman más organismos tropicales en nuestra área geográfica,
comprendida por el Atlántico Norte, el Golfo de México y el mar
Caribe.
El doctor Ramón Pérez,
del Centro del Clima del Instituto de Meteorología, comentó a este
diario que como promedio, en septiembre, suele originarse el 35% de
las tormentas tropicales y huracanes de una temporada (se extiende
del primero de junio al 30 de noviembre), mientras para Cuba
representa el segundo mes de mayor peligro, después de octubre.
Por lo general, los
ciclones tropicales de septiembre surgen principalmente en las aguas
del Atlántico, al Este del Arco de las Antillas Menores, aunque
también pueden hacerlo en la zona de Las Bahamas centrales y
orientales, y con menor frecuencia en el mar Caribe occidental, en
particular durante los días finales del mes.
Se caracterizan por
describir trayectorias próximas al Oeste y Oeste-Noroeste; de ahí
que si llegan a penetrar por algún punto del país, azoten a varias
provincias durante su recorrido.
Entre los huracanes
famosos que impactaron a Cuba en septiembre, figura el que los días
4 y 5 de 1888 entró en nuestro país por los alrededores de Isabela
de Sagua, con movimiento al Oeste-Suroeste, y salió al Golfo de
México por la Península de Guanahacabibes.
También el primero de
septiembre de 1933 un fortísimo huracán azotó la costa Norte,
desde Ciego de Ávila hasta La Habana, provocando cuantiosos daños
materiales y pérdidas de vidas humanas.
De triste recordación
es el conocido en la historia como el huracán del Valbanera (9 de
septiembre de 1919), por haber hundido dicho barco con todos sus
pasajeros cuando navegaba por el Estrecho de la Florida en
dirección hacia La Habana.
Aunque su centro no
tocó suelo cubano, al cruzar por los mares al Norte de la región
occidental produjo grandes penetraciones del mar, sobre todo en
zonas de ese litoral de Matanzas y La Habana.
La cronología más
reciente recoge el azote de los huracanes George en 1998, Isidore
(2002), e Iván en el 2004.
Como dato curioso vale
recordar que tres de los seis huracanes más intensos registrados en
los últimos 105 años en toda la Cuenca del Atlántico ocurrieron
en septiembre.
Ellos fueron el Gilbert
de 1988, considerado el más fuerte de todos con vientos máximos
sostenidos de hasta 337 kilómetros por hora y una presión mínima
central de 888 hectopascal; el de los Cayos de la Florida del 3 de
septiembre de 1935 (registró un valor mínimo de presión
atmosférica de 892 hectopascal), y el Iván, que tuvo vientos
máximos de 270 kilómetros por hora, y una presión de 910
hectopascal. |