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Fin del silencio
FREDDY PÉREZ CABRERA
VILLA CLARA.—Gran alegría recibió
la pionera Geydi Pérez, alumna de noveno grado en la escuela
secundaria básica Obdulio Morales, de Jibacoa, el día que
apareció por primera vez la señal de la televisión nacional en
pantalla.
La pantalla del televisor se ilumina en la escuela secundaria básica Obdulio Morales.
Ella, que es una joven muy vivaracha
e inteligente, estaba privada de ver la programación habitual de
los cuatro canales debido a la ubicación de su escuela en un valle
intramontano que impedía la llegada con nitidez de la imagen
televisiva.
A sus amiguitas contaba que ella no
podía recibir las teleclases de manera directa. Su profesor debía
grabarlas primero en Manicaragua y una semana después pasarles el
video.
La Obdulio Morales, con una
matrícula de más de 300 alumnos, era la única secundaria de Villa
Clara que presentaba tal situación. Sin embargo, la instalación
reciente de un receptor satelital en la escuela, vino a resolver el
grave problema que conspiraba contra el buen desarrollo del proceso
docente-educativo.
Ahora podemos ver el noticiero, los
muñequitos de Elpidio Valdés que tanto nos gustan, las películas
y otros programas, afirma Liyán Fernández, alumno de noveno grado.
Para el director del centro, Omar
Martínez Darias, la instalación de la antena satelital es uno de
los cambios más importantes ocurridos en la escuela en los últimos
tiempos.
"La
disciplina se afectaba considerablemente. Los alumnos querían ver
las aventuras, y otros programas de su interés, y para ello tenían
que trasladarse a comunidades cercanas donde sí se recibía la
señal. Para garantizar la información actualizada debimos crear un
sistema de preparación diferente, apoyándonos en los debates con
el profesor guía, los matutinos, la prensa escrita y otras vías.
"El
principal problema era las teleclases. Grabar todas las semanas un
alto número de casetes y trasladarlos a la escuela era una
verdadera agonía. Había que revisarlos cuidadosamente y muchas
veces regresar para copiarlos otra vez, casi con la clase encima."
Ahora todo es diferente. Imágenes
nítidas, audio claro, mejor, incluso, que en los telerreceptores de
los hogares cercanos.
Esta inversión, enmarcada en los
programas de la Batalla de Ideas y en el interés de la Revolución
por extender la cultura hasta los parajes más intrincados del
país, llenó de alegría a un colectivo que tuvo que trabajar muy
duro para poder iniciar el curso escolar en tiempo, a causa de las
graves afectaciones causadas al centro del país por el huracán
Dennis.
Con este receptor satelital, más el
instalado por RadioCuba en fecha reciente en la comunidad de
Turiño, prácticamente no quedan zonas de silencio en las montañas
villaclareñas.
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