Celima Bernal

• Hablamos de la invariabilidad de las fórmulas de cortesía. Sabemos que adiós procede de: "A Dios te encomiendo en tu viaje". • Nosotras debemos decir: "Una misma se queda asombrada", en lugar de: "Uno mismo se queda asombrado". Hace poco oí: "Una misma se queda asombrado". Es un error; asombrado no concuerda con una. • Por milésima vez: Los huracanes devastan; no desbastan. Devastar es destruir, arrasar; desbastar, quitar lo basto, lo grosero, lo tosco. • René Descartes, filósofo y matemático francés, prescindió de todo conocimiento para llegar a la —según él— única certeza interior: "Pienso, luego existo". 

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Deportes | Cultura |
| Cartas | Comentarios | Ciencia y Tecnología | Lapizcopio| Especiales |

SubirSubir